La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) ha emitido un alertamiento formal respecto a la situación actual del flujo comercial entre México y Estados Unidos. Esta preocupación surge a raíz de la noticia de que han sido retiradas, al menos, 25 mil visas a transportistas mexicanos, una medida que impacta directamente en la operatividad del traslado de mercancías entre ambas naciones.
Israel Delgado, quien se desempeña como vicepresidente de la Región Noroeste de la Canacar, ha sido el encargado de detallar las implicaciones de esta medida. Según el funcionario, existen diversas industrias que se encuentran en una situación de alto riesgo debido a estas restricciones. Entre los sectores más vulnerables se encuentra la industria médica, específicamente aquellos productos que son fabricados en el estado de Baja California y que tienen como destino final el estado de California, en Estados Unidos.
Además del sector salud, Delgado señaló que otros rubros críticos están expuestos a complicaciones logísticas. Los productos tecnológicos, los artículos perecederos y los alimentos son categorías especialmente sensibles. El riesgo principal radica en que cualquier demora prolongada en los cruces fronterizos podría derivar en penalizaciones económicas significativas debido a la descomposición de los productos, lo que representaría pérdidas materiales considerables para las empresas involucradas.
Este escenario de incertidumbre se ve agravado por un endurecimiento notable en los procesos de revisión en los puntos estratégicos de control. El incremento en la rigurosidad de las inspecciones se manifiesta en los puertos de entrada, las básculas y diversos puntos de inspección fronteriza. De acuerdo con la información proporcionada, este aumento en la supervisión responde a directrices más estrictas por parte de tres entidades fundamentales del gobierno estadounidense: el Departamento de Transporte (DOT, por sus siglas en inglés), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
A pesar de la gravedad del retiro de las visas, la Canacar reporta que el impacto total de esta medida aún no se refleja plenamente en las estadísticas globales. Esto se debe a que los volúmenes de carga en los puertos de entrada ya venían experimentando una reducción importante provocada por una combinación de factores externos. Entre estos elementos se encuentran la implementación de aranceles y una desaceleración económica general, factores que han mermado el flujo comercial independientemente de la situación migratoria de los operadores.
Para ilustrar la magnitud de la caída en la actividad, Israel Delgado proporcionó datos específicos sobre la operatividad en Tijuana. En condiciones normales, en dicha ciudad se realizaban aproximadamente 4 mil 500 operaciones diarias. Sin embargo, estas cifras han sufrido un desplome drástico, reduciéndose a menos de la mitad, situándose actualmente en unas 2 mil 100 operaciones por día.
En cuanto a las causas detrás de la cancelación masiva de documentos migratorios, Delgado detalló que, en el marco de la última administración de Trump, desde el 20 de enero de 2025 hasta la actualidad, se procedió al retiro de las 25 mil visas. El motivo principal es la dirección de presunto "cabotaje doméstico", una práctica regulada estrictamente en territorio estadounidense.
Sumado a lo anterior, la Canacar denunció la existencia de una falta de protocolos estandarizados durante las entrevistas de inspección. Esta carencia de normatividad uniforme provoca que la permanencia o el retiro de una visa queden sujetos enteramente al criterio individual del oficial de la CBP o del ICE que realice la entrevista, lo que genera una situación de vulnerabilidad e incertidumbre para los transportistas mexicanos que buscan mantener la continuidad del comercio binacional.






