El sonido de los tambores y el aplauso masivo marcaron el camino final de Ruben Rada en Montevideo. El cortejo fúnebre, que partió desde el Barrio Sur hacia el Cementerio del Norte, se convirtió en un encuentro de afecto y música.
Cerca de las 11:00, el cortejo llegó a la intersección de las calles Isla de Flores y Santiago de Chile. Allí, los tambores ya resonaban mientras los tres hijos del cantante se detenían para abrazar a amigos y allegados. A paso de hombre, la procesión avanzó escoltada por una multitud que acompañaba cada metro del trayecto.
Entre los presentes se encontraba el presidente de la República, Yamandú Orsi. Tras ser interceptado por la prensa, el mandatario compartió su sentimiento de “congoja, también de comunión”, resaltando que la despedida se realizaba con alegría, tal como el músico lo había deseado. Según Orsi, Rada “se encargó de escribirlo”.
El trayecto continuó pasando por el Palacio Legislativo hasta alcanzar la necrópolis alrededor de las 11:40. En el cementerio, el silencio inicial fue interrumpido por aplausos que espontáneamente tomaron el ritmo del candombe. En los momentos finales, el entorno se llenó de música cuando un teléfono móvil comenzó a reproducir el tema “Muriendo de plena”, versos que el artista escribió hace más de veinticinco años.
La familia cerró el ciclo entonando a capella fragmentos de las canciones “Adiós a la rama” y “Mi país”. Hacia el mediodía, el personal del cementerio procedió al descenso de los restos al lugar de descanso, en una despedida extendida donde predominaron los aplausos y las expresiones de alegría.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.




