En un desarrollo judicial estremecedor ocurrido en el departamento de Pando, Leonardo Paredes, un hombre de 22 años de edad, ha confesado formalmente su responsabilidad en la muerte de su hijastro, un niño de tan solo un año y nueve meses. El imputado admitió ante las autoridades haber provocado el fallecimiento del menor, justificando su acción bajo el argumento de que el niño era “muy molesto”.
La revelación de los hechos surge tras una serie de investigaciones llevadas a cabo por las autoridades competentes, que culminaron con la confesión del agresor. Según el relato proporcionado por el propio Paredes, la muerte del infante fue el resultado de una agresión física directa, en la cual el hombre utilizó la culata de una escopeta para golpear al menor. Este acto de violencia extrema fue el detonante de las lesiones que llevaron a la muerte al niño.
El hallazgo del cuerpo se produjo el pasado miércoles, cuando los restos del menor fueron localizados en un arroyo situado en la comunidad de Colorado, perteneciente al municipio de Porvenir. Tras el descubrimiento, se procedió a realizar la autopsia legal correspondiente para determinar las causas exactas del deceso. Los resultados del examen forense fueron contundentes y revelaron un cuadro clínico de extrema violencia: la causa principal de la muerte fue un traumatismo craneoencefálico.
Además del traumatismo en la cabeza, el informe médico legal detalló que el cuerpo del niño presentaba el cráneo fracturado y diversas costillas quebradas, evidencias físicas que coinciden con la confesión del padrastro sobre el uso de la culata de la escopeta como arma del crimen.
Ante la gravedad de los hechos y la confesión del imputado, el Ministerio Público ha tomado medidas inmediatas. El fiscal departamental de Pando, Freddy Durán, informó que la institución solicitará formalmente la detención del imputado. Asimismo, Durán fue enfático al señalar que, llegado el momento del juicio, la fiscalía solicitará la aplicación de la sentencia máxima permitida por la ley, que asciende a treinta años de prisión para Leonardo Paredes.
Debido a la naturaleza del crimen y la peligrosidad del caso, se ha determinado que el imputado no permanezca en la jurisdicción local. El fiscal departamental indicó que Paredes deberá cumplir su detención preventiva en el centro penitenciario de Chonchocoro, ubicado en la ciudad de La Paz. Este traslado responde a la gravedad del hecho cometido contra el menor de edad.
Paralelamente al proceso contra el padrastro, la Policía ha procedido con la detención de otros miembros del núcleo familiar. Tanto la madre del niño como los abuelos han sido arrestados y se encuentran bajo custodia policial. Estas personas han sido vinculadas al caso y están actualmente a la espera de sus respectivas audiencias de medidas cautelares.
Durante estas audiencias, el sistema judicial deberá determinar la situación jurídica de la madre y los abuelos, evaluando su grado de responsabilidad o posible omisión en los hechos que llevaron a la muerte del menor. Mientras tanto, las investigaciones continúan abiertas para esclarecer todas las circunstancias que rodearon este crimen en la comunidad de Colorado.
El caso ha generado una profunda conmoción en el municipio de Porvenir y en todo el departamento de Pando, dada la edad de la víctima y la crudeza de los motivos expuestos por el agresor. Las autoridades mantienen el proceso bajo estricto seguimiento para asegurar que se aplique la máxima sanción penal contra el responsable directo de la muerte del niño de un año y nueve meses.






