La justicia de Oruro ha dictado una sentencia ejemplar contra una mujer identificada como Yolanda R.LL.T., de 34 años de edad, quien fue condenada a 20 años de prisión tras ser hallada culpable del delito de tentativa de asesinato. La sentenciada deberá cumplir su condena en el centro penitenciario de mujeres La Merced, ubicado en la ciudad de Oruro, luego de que se comprobara su responsabilidad en un ataque coordinado contra los miembros de su propio núcleo familiar.
Los hechos que llevaron a esta resolución judicial se remontan a octubre de 2025, cuando la mujer llevó a cabo un plan para acabar con la vida de su esposo y de su hija, una adolescente de apenas 13 años. El crimen tuvo lugar en un inmueble situado en la zona de circunvalación, en la ciudad de Oruro, donde la agresora utilizó un método insidioso para intoxicar a sus víctimas.
Según los detalles revelados durante el proceso, Yolanda R.LL.T. preparó una infusión que, en lugar de ser una bebida inofensiva, contenía una mezcla letal de raticida. Tanto el esposo como la hija tomaron el té, sin sospechar que la sustancia tóxica estaba mezclada en la bebida. Tras la ingesta, ambos comenzaron a presentar cuadros graves de intoxicación, quedando a merced del veneno que circulaba por sus organismos.
La tragedia, que estuvo a punto de culminar en un doble homicidio, fue evitada gracias a la extraordinaria valentía y capacidad de reacción de la hija de la sentenciada. A pesar de encontrarse ella misma bajo los efectos del raticida y luchar contra la debilidad física provocada por la intoxicación, la adolescente de 13 años logró buscar una vía de escape para pedir auxilio.
En un acto de supervivencia desesperado, la menor logró identificar un agujero en una calamina que funcionaba como pared del inmueble. A pesar de su estado crítico, la joven se arrastró a través de dicha abertura hasta lograr salir a la calle, donde pudo alertar a las personas que transitaban por la zona.
La intervención de los vecinos fue fundamental en este caso. Al encontrar a la adolescente en estado de shock y gravemente intoxicada, los residentes del sector reaccionaron inmediatamente y se dirigieron al domicilio donde se encontraba el padre de la menor. Al ingresar a la vivienda, confirmaron que el hombre se encontraba en un estado crítico, completamente inconsciente debido a la gravedad de la intoxicación por raticida.
Ante la emergencia, los servicios de auxilio y salud fueron convocados con urgencia al lugar. El padre de la adolescente fue trasladado de emergencia a un centro médico, donde tuvo que ser internado en la unidad de terapia intensiva. La gravedad de su cuadro clínico fue extrema, requiriendo cuidados especializados para neutralizar el efecto del veneno y estabilizar sus funciones vitales. Afortunadamente, tanto el padre como la hija lograron sobrevivir al ataque.
Durante la investigación policial y el allanamiento de la vivienda, los peritos encontraron pruebas contundentes que vincularon a Yolanda R.LL.T. con el crimen. En el lugar se halló la olla utilizada para la preparación de la infusión contaminada, así como el sobre de raticida que fue empleado para el envenenamiento. Estos elementos fueron fundamentales para cerrar el círculo de pruebas contra la mujer.
Un dato perturbador que emergió durante el proceso judicial fue el testimonio de una de las víctimas. Según se indicó, este no habría sido el primer intento de la mujer por atentar contra la integridad física y la vida de la adolescente de 13 años, lo que sugiere un patrón de agresión previo hacia la menor.
Finalmente, tras el análisis de todas las pruebas y los testimonios presentados, la autoridad judicial determinó que la conducta de la acusada se encuadraba plenamente en la tentativa de asesinato, imponiéndole la pena máxima de 20 años de cárcel, los cuales deberá purgar en el penal La Merced.






