Una investigación llevada a cabo por la Universidad de Cambridge ha revelado que el consumo de café podría estar relacionado con una reducción en la mortalidad de mujeres que han sido diagnosticadas con cáncer de mama. El estudio sugiere que la clave de este beneficio reside en la ingesta de polifenoles, unos compuestos naturales presentes en diversos alimentos de origen vegetal, los cuales se asocian con un menor riesgo de fallecimiento debido a esta enfermedad.
El trabajo científico, cuyos resultados han sido publicados en la revista especializada British Journal of Nutrition, se basó en el seguimiento de un grupo de 95 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama durante un periodo medio de 11,5 años. Los investigadores se centraron en analizar cómo la dieta, y específicamente la presencia de polifenoles, influía en la evolución de la salud de las participantes a largo plazo.
Para obtener los datos necesarios, el equipo de Cambridge utilizó cuestionarios de frecuencia de consumo para analizar la alimentación de las mujeres. Posteriormente, emplearon una base de datos especializada para estimar con precisión la cantidad de polifenoles ingeridos. A partir de esta información, se estudió la correlación entre dicho consumo y diversos resultados clínicos, incluyendo la recurrencia de la enfermedad, la mortalidad específica por cáncer de mama y la mortalidad por cualquier otra causa.
Uno de los hallazgos más destacados del estudio es que el café se posicionó como la principal fuente de polifenoles consumidos por las participantes. Además, el café fue el componente predominante en dos de los grupos específicos analizados en la investigación: los lignanos y los ácidos fenólicos. Los resultados indicaron que aquellas mujeres con una mayor ingesta de polifenoles totales presentaron un riesgo menor de mortalidad específica por cáncer de mama.
Al analizar los subgrupos, se observó que la misma asociación positiva se daba con los lignanos y los ácidos fenólicos. En el caso particular de los ácidos fenólicos, los datos sugirieron una relación adicional: un menor riesgo de que el cáncer de mama recurriera y una disminución en la mortalidad general por cualquier causa. En términos estadísticos, el análisis estimó que una ingesta elevada de polifenoles se asociaba con una reducción de aproximadamente el 80% en el riesgo de mortalidad específica por cáncer de mama, siendo las asociaciones aún mayores para los lignanos y los ácidos fenólicos.
A pesar de estas cifras impactantes, los investigadores subrayan la importancia de interpretar los datos con prudencia. Al tratarse de un estudio observacional, los resultados se presentan como cocientes de riesgo y no constituyen una prueba definitiva de que el café o los polifenoles sean los responsables directos de prolongar la vida de las pacientes.
Los polifenoles forman una extensa familia de sustancias naturales que se encuentran en una amplia variedad de alimentos, tales como las frutas, las verduras, las legumbres, los frutos secos, el cacao, el aceite de oliva, el té y el café. Desde el punto de vista científico, estas sustancias han sido objeto de estudio por su posible intervención en procesos biológicos críticos, como la reducción de la inflamación y el control del estrés oxidativo, vías que están implicadas en el desarrollo y la progresión de diversos tipos de cáncer.
Aunque el café contiene numerosos compuestos bioactivos y fue la principal fuente de polifenoles en este estudio, los autores advierten que esto no implica necesariamente que la bebida sea la única responsable de los resultados observados. Existe la posibilidad de que las personas que consumen más café mantengan otros hábitos alimentarios o estilos de vida saludables que también influyan en su estado general y en su supervivencia.
Esta observación resalta una de las limitaciones principales del trabajo: el tamaño de la muestra, compuesto por únicamente 95 mujeres. Asimismo, el estudio no fue diseñado como un ensayo clínico, donde se asignaría la ingesta de café a un grupo y se restringiría en otro, lo que impide establecer una relación causal directa y definitiva entre el consumo de café y la supervivencia.
Finalmente, el estudio recuerda que la supervivencia de una paciente con cáncer de mama depende de múltiples factores complejos. Elementos como el estadio y el subtipo del cáncer, los tratamientos médicos recibidos, el peso corporal, la actividad física, la presencia de otras enfermedades y el patrón alimentario general juegan un papel determinante. Por todo ello, los investigadores aclaran que el mensaje de este estudio no debe interpretarse como una recomendación médica para que las mujeres con cáncer de mama comiencen a beber grandes cantidades de café.




