La selección femenina de hockey sobre césped de Argentina ha escrito un nuevo capítulo en su trayectoria al acceder a la final del Mundial por segunda ocasión consecutiva. El equipo logró este objetivo tras derrotar a Australia por 1 a 0 en el Belfius Hockey Arena de Wavre, Bélgica, asegurando así su lugar en el partido decisivo del torneo.
El encuentro estuvo marcado por la tensión hasta que llegó la definición. El gol fue obra de Julieta Jankunas, quien logró conectar el balón dentro del círculo a los dos minutos del último cuarto. Tras el encuentro, la jugadora cordobesa destacó la conexión grupal y la preparación previa, revelando que el equipo había practicado esa jugada específica el día anterior. En declaraciones para ESPN, Jankunas expresó que, al ejecutarse el córner que derivó en el tanto, sintió que fue un "gol de todas" debido a la comunión y el apoyo constante de sus compañeras durante los entrenamientos.
El camino hacia el título llevará a las Leonas a enfrentarse nuevamente a Países Bajos, el equipo número uno del ranking mundial frente al número dos que representa Argentina. Las neerlandesas llegaron a la instancia final tras imponerse 1 a 0 ante Bélgica, en un partido donde hubo polémica debido a que los jueces anularon un gol belga en los minutos finales por una supuesta obstrucción, decisión que evitó un posible empate parcial.
Analizando los datos estadísticos, Países Bajos llega con una supremacía abrumadora. Desde el inicio de los Mundiales femeninos en Mandelieu 74, solo han quedado fuera de la final en dos oportunidades (1976 y 1994). Cuentan con nueve títulos mundiales, habiendo ganado las últimas tres ediciones, incluyendo la de 2022 donde superaron a Argentina. Además, son las actuales campeonas olímpicas.
A pesar de la hegemonía de las "naranjas", las Leonas mantienen el foco en su fortaleza interna. María José Granatto, capitana y referente del plantel, subrayó la importancia de comprender el rol individual para potenciar el juego colectivo. Según Granatto, la conexión humana y el espíritu de guerreras son los pilares que el equipo está plasmando en la cancha. Asimismo, señaló que la última Pro League dejó enseñanzas fundamentales que permitieron al grupo confiar más en su sistema de juego y en el proceso establecido.
El recorrido en este Mundial no estuvo exento de dudas, ya que Argentina comenzó la competición con un empate 1 a 1 frente a Estados Unidos. No obstante, Granatto admitió que ese resultado inicial no afectó la moral del grupo y que la capacidad de no dejarse caer fue clave para el éxito posterior. En esos momentos críticos, las referentes del equipo intervinieron para evitar un bajón emocional y mantener la cohesión.
Para la final del sábado, el plantel cuenta con una mezcla de experiencia y juventud. Nueve jugadoras buscarán la revancha tras la final perdida en 2022: María José Granatto, Victoria Granatto, Agustina Gorzelany, Julieta Jankunas, Valentina Raposo, Agostina Alonso, Victoria Sauze, Sofía Toccalino y Eugenia Trinchinetti. Por otro lado, el equipo integra a jugadoras jóvenes como Milagros Alastra, Emma Knobl, Zoe Díaz, Lara Casas y Juana Castellaro, todas de entre 20 y 21 años.
La responsabilidad recae sobre todo el cuerpo técnico y deportivo, incluyendo a la arquera Cristina “China” Cosentino, quien ha tenido actuaciones claves en los últimos partidos, y al entrenador Fernando Ferrara, quien busca consolidar su gestión táctica en el partido más importante del torneo. El equipo ya ha revalidado su segunda posición en el ranking y aspira a repetir los logros obtenidos en Perth 2002 y Rosario 2010.
Finalmente, el plantel se ha trasladado desde Wavre hacia Amstelveen, recorriendo 224 kilómetros para instalarse en la ciudad donde se encuentra el Wagener Stadium, sede de la final. El equipo llega motivado por el apoyo de las familias y los fanáticos argentinos presentes en Bélgica. Sumado a esto, la presencia de Luciana Aymar, considerada la mejor jugadora de la historia, ha servido como un incentivo adicional para el grupo, reforzando un legado que comenzó hace 26 años con la plata en Sydney 2000.





