El recinto penitenciario de San Pedro de La Paz se ha convertido en el escenario de un enfrentamiento administrativo y disciplinario entre el expresidente Luis Arce y River Covarrubias, quien anteriormente se desempeñó como edecán de Evo Morales. Ambos ciudadanos se encuentran recluidos en el mismo establecimiento, situación que ha derivado en un intercambio de acusaciones graves que han sido canalizadas a través de las instancias correspondientes del régimen penitenciario.
El conflicto tuvo su detonante inicial durante el mes de julio, fecha en la que se llevó a cabo una actividad dentro del penal. Según la denuncia presentada por el exmandatario Luis Arce, River Covarrubias habría vertido una serie de acusaciones que Arce califica como “falaces”. El expresidente sostiene que estas declaraciones no solo lo afectan a él personalmente, sino que Covarrubias le habría atribuido la comisión de delitos que involucran incluso a los miembros de su núcleo familiar. Ante la gravedad de estas afirmaciones, Arce solicitó formalmente al Régimen Penitenciario que se tomen las acciones disciplinarias pertinentes contra Covarrubias para sancionar este comportamiento.
Por su parte, River Covarrubias no ha permanecido indiferente ante las solicitudes del exmandatario. En el mes de agosto, el exmilitar presentó un memorial en el cual niega rotundamente haber cometido cualquier tipo de agravio o amenaza contra la persona de Luis Arce. En su defensa, Covarrubias argumentó que sus palabras no constituyen un ataque, sino que se enmarcan en la expresión de su propia opinión, defendiendo así su postura frente a las solicitudes disciplinarias interpuestas en su contra.
Sin embargo, la disputa no se limitó a la defensa de las declaraciones pasadas. Covarrubias ha lanzado una acusación directa contra el expresidente, señalando que Luis Arce estaría sosteniendo reuniones clandestinas con otros dirigentes que también se encuentran privados de libertad al interior de la cárcel. Según el testimonio de Covarrubias, estos encuentros tendrían como objetivo la promoción de medidas de presión y la generación de conflictividad social, las cuales estarían previstas para ser ejecutadas en el mes de octubre del año 2026.
Ante estas revelaciones, el abogado de Luis Arce, Fernando Rivadeneira, ha salido al frente para desmentir categóricamente las afirmaciones de Covarrubias. El jurista negó que su defendido esté organizando reuniones con el fin de desestabilizar al Gobierno actual. Rivadeneira rechazó cualquier imputación de delitos cometidos por el expresidente y recordó a la opinión pública y a las autoridades que Luis Arce se encuentra bajo una medida de detención preventiva. Por lo tanto, enfatizó que el exmandatario mantiene plenamente su derecho a la presunción de inocencia mientras se resuelve su situación jurídica.
En el marco de su defensa, Rivadeneira fue crítico respecto a la naturaleza del proceso judicial que mantiene detenido a su cliente. El abogado calificó el proceso penal como “político”, “forzado” y “mal encaminado”, sugiriendo que no existe una base jurídica sólida que justifique la situación actual de Arce. Asimismo, aseguró que el equipo legal buscará demostrar la posición de inocencia del expresidente mediante la presentación de elementos probatorios contundentes durante el curso del proceso.
Finalmente, es importante precisar la situación legal de ambos involucrados en este conflicto interno del penal de San Pedro de La Paz. Luis Arce permanece detenido preventivamente en relación con el caso denominado Fondo Indígena. En contraste, River Covarrubias se encuentra en el recinto cumpliendo una sentencia condenatoria por el delito de violación. Esta coexistencia en el mismo centro penitenciario es la que ha facilitado el cruce de denuncias y acusaciones que ahora se encuentran bajo revisión de las autoridades disciplinarias del establecimiento.





