¿Puede un candidato ser el blanco principal de un debate sin siquiera estar presente? Esto ocurrió en el primer enfrentamiento entre presidenciables para las elecciones de 2026 en Brasil.
A pesar de su ausencia, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva fue el objetivo central de los ataques. El candidato Renan Santos, del partido Missão, protagonizó los momentos más agresivos al llegar con pañales con los nombres de Lula y Flávio Bolsonaro, calificándolos de criminales. Santos llamó a Lula "canalla" y "safado", recordando escándalos como el Mensalão y el Petrolão, y cuestionó la gestión del gobierno frente al crimen organizado.
Por su parte, Ronaldo Caiado centró sus críticas en la reducción del poder adquisitivo de las familias y la omisión estatal contra el crimen. Además, puso el foco en Flávio Bolsonaro, quien también faltó al debate, cuestionándolo sobre el caso "Dark Horse" y la procedencia de millones de reales.
Augusto Cury adoptó un tono de conferencista, responsabilizando a Lula por lo que denominó un "caos" educativo y lamentando la polarización política.
En cuanto a los ausentes, Flávio Bolsonaro no asistió por temor a convertirse en el centro de las críticas. Mientras tanto, Romeu Zema, quien comunicó que no participaría, fue ignorado por sus rivales; en los pasillos, algunos interpretaron este desinterés como una señal de que Zema podría no llevar adelante su candidatura.
El encuentro, promovido por Band y Estadão, dejó en evidencia la agresividad y las divisiones que marcarán la carrera hacia la presidencia.
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