En un esfuerzo coordinado por asegurar la estabilidad en la distribución de energéticos a nivel nacional, el Gobierno de Bolivia y diversos representantes del sector cisternero han mantenido una reunión clave este sábado en la ciudad de Santa Cruz. El encuentro tiene como objetivo central analizar la situación actual del transporte y la distribución de combustibles, buscando establecer acuerdos concretos que permitan garantizar el abastecimiento continuo en todo el territorio boliviano.
La mesa de diálogo ha contado con la presencia de figuras estratégicas del Ejecutivo y la gestión energética del Estado. Entre los asistentes destacan el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco Quintanilla, y el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca. La participación de estas autoridades subraya la prioridad que el Gobierno otorga a la resolución de los conflictos con el sector transporte, considerando que la distribución eficiente de combustibles es un pilar fundamental para la economía y la movilidad del país.
Por otro lado, la representación del sector transportista estuvo encabezada por las principales cámaras de transporte, con una participación activa de la Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente. Antes de dar inicio a las deliberaciones, el presidente de dicha federación, Sergio Kosky, brindó declaraciones a los medios de comunicación presentes, exponiendo los puntos críticos que el sector planteará formalmente durante la sesión.
De acuerdo con Kosky, las demandas principales de los transportistas se centran en dos ejes económicos fundamentales. En primer lugar, el sector exige el pago inmediato de las deudas acumuladas correspondientes a los meses de abril y mayo. Esta falta de pago ha generado una presión financiera considerable sobre los empresarios, quienes dependen de estos ingresos para mantener la operatividad de sus flotas.
En segundo lugar, el dirigente cisternero puso sobre la mesa la necesidad urgente de una nivelación de los fletes. Según Kosky, los montos percibidos por el traslado de combustibles se mantienen congelados desde hace 14 años, una situación que, según afirma el sector, ya no es sostenible frente a los costos actuales de operación. La nivelación de estos fletes es vista por los transportistas como una medida necesaria para garantizar la viabilidad económica de su actividad a largo plazo.
La relevancia de esta reunión radica en la proximidad de una posible medida de presión. Kosky explicó que el sector transportista había anunciado la suspensión del servicio para el próximo lunes. No obstante, subrayó que el objetivo de asistir a este encuentro con el ministro de Hidrocarburos y el presidente de YPFB es alcanzar un acuerdo satisfactorio que permita evitar dicha interrupción. El dirigente fue enfático al señalar que los transportistas requieren urgentemente de los recursos financieros demandados para cubrir los costos operativos básicos y así poder continuar con el traslado de combustibles hacia los diferentes puntos del país.
Un punto relevante aclarado por la dirigencia de los cisterneros es la naturaleza de sus reclamos. Sergio Kosky precisó que la medida de suspensión del servicio anunciada no contempla la realización de bloqueos ni movilizaciones. El sector ha optado por una estrategia centrada en el cese de la actividad de transporte, evitando así las acciones disruptivas en las vías, pero manteniendo la presión sobre la distribución del combustible.
La reunión en Santa Cruz se desarrolla en un marco de búsqueda de soluciones conjuntas. El Gobierno, a través de YPFB y el Ministerio de Hidrocarburos, busca mitigar cualquier riesgo que pueda afectar la llegada de combustibles a las estaciones de servicio y centros de consumo. La continuidad del transporte es vista como el factor determinante para evitar desabastecimientos que podrían afectar la dinámica económica regional y nacional.
En conclusión, el encuentro entre el Estado y los empresarios cisterneros representa la instancia decisiva para resolver las tensiones financieras y operativas del sector. El resultado de estos acuerdos determinará si el servicio de transporte de combustibles se mantiene activo a partir del lunes o si se concreta la suspensión anunciada por la Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente.





