El candidato presidencial Álvaro Ramos ha expresado una valoración crítica y severa sobre el desempeño de la administración liderada por Laura Fernández Delgado durante sus primeros 100 días de gestión. En sus declaraciones, Ramos centró una parte fundamental de su análisis en la reacción del Poder Ejecutivo ante la captura de Alejandro Arias Monge, conocido bajo el alias de "Diablo", quien era señalado como el narcotraficante más buscado en todo el país.
Para Ramos, resulta paradójico y preocupante que el Gobierno de Fernández Delgado haya interpretado la detención de un criminal de tal magnitud como "una derrota". El candidato subrayó que, desde una perspectiva lógica y de seguridad pública, la captura de la persona más buscada del territorio nacional debería haber sido recibida con entusiasmo y celebrada como un logro significativo para la tranquilidad de la ciudadanía.
En su análisis, Ramos hizo una distinción clara entre las instituciones involucradas en el proceso. Señaló que, si bien fue el Poder Judicial quien logró concretar la detención de Arias Monge, el Poder Ejecutivo debería haber aprovechado este resultado positivo para transmitir un mensaje de eficiencia y éxito en la lucha contra el crimen organizado. No obstante, el candidato sostuvo que las autoridades gubernamentales no interpretaron el evento de esa manera, omitiendo el júbilo que, a su criterio, el momento ameritaba.
Esta situación llevó a Álvaro Ramos a calificar los primeros 100 días de la administración de Laura Fernández como un "ejercicio extraño". Según el candidato, existe una desconexión entre los resultados operativos obtenidos por el Estado y la narrativa manejada por la Presidencia. Ramos considera que el hecho de no celebrar una captura tan relevante es un síntoma de la gestión actual del Ejecutivo.
Más allá del caso específico de "Diablo", el candidato presidencial profundizó en la situación política general de la mandataria. Ramos sostuvo que Laura Fernández contaba con todos los elementos necesarios para disfrutar de lo que comúnmente se conoce como una "luna de miel" política durante el inicio de su mandato. Para respaldar esta afirmación, mencionó dos factores clave: el amplio apoyo que la mandataria recibió durante los comicios electorales y la mayoría que su partido posee actualmente en la Asamblea Legislativa.
A pesar de contar con este respaldo popular y legislativo, que normalmente facilitaría la implementación de una agenda gubernamental y la generación de consensos, Ramos señaló que la presidenta ha optado por un camino distinto. Según el candidato, Fernández ha continuado polarizando el clima político y manteniendo una postura de confrontación en diversos frentes.
Ramos criticó que, en lugar de utilizar su posición y el respaldo obtenido para transmitir a la población que las condiciones del país están mejorando o que existen planes concretos para que mejoren, la mandataria ha persistido en una actitud conflictiva. Esta persistencia en la polarización, a juicio del candidato, ha neutralizado las ventajas políticas iniciales del Gobierno.
Finalmente, Álvaro Ramos advirtió sobre las consecuencias sociales de este enfoque administrativo. Según su criterio, la combinación de una gestión que no celebra los éxitos en seguridad y una comunicación basada en la confrontación ha generado un sentimiento de desencanto entre la ciudadanía. Para el candidato, la gestión de los primeros 100 días refleja una oportunidad perdida para consolidar la confianza ciudadana y proyectar una imagen de estabilidad y progreso para el país.





