El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) ha emitido un aviso oficial de prevención ante la proximidad de condiciones meteorológicas adversas que afectarán el territorio nacional durante los próximos días. La alerta, que pone énfasis en la prevención de riesgos por lluvias, tormentas eléctricas y fuertes vientos, entrará en vigor a partir de las 12:01 a.m. del sábado 22 de agosto y se mantendrá activa hasta las 11:59 p.m. del lunes 24 de agosto de 2026.
Esta medida preventiva surge tras los análisis técnicos proporcionados por el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA). Según los informes de dicha entidad, el país se encamina hacia el inicio de un nuevo periodo húmedo e inestable. El factor detonante de estas condiciones es el ingreso de la Onda Tropical N.° 37, la cual no actuará de forma aislada, sino que interactuará con otros sistemas atmosféricos presentes en la región, potenciando así el desarrollo de fenómenos climáticos.
Como resultado de esta interacción atmosférica, se prevé la generación de lluvias y tormentas de variada intensidad. Estas precipitaciones podrían manifestarse en diversos puntos del territorio nacional, afectando la normalidad de las actividades cotidianas y representando un riesgo para la seguridad de los ciudadanos en las zonas más vulnerables.
El alcance geográfico del aviso de prevención es amplio, abarcando tanto las provincias como las comarcas situadas en las vertientes del Caribe y del Pacífico. Asimismo, las autoridades han incluido dentro de este aviso a los sectores marítimos del país, advirtiendo que las condiciones climáticas podrían alterar la navegación y las actividades relacionadas con el mar debido a la inestabilidad atmosférica prevista para el periodo comprendido entre el sábado y el lunes.
En cuanto a los peligros potenciales, el Sinaproc ha identificado una serie de riesgos críticos asociados a la intensidad de las lluvias y los vientos. Entre las amenazas principales se encuentran las crecidas repentinas de ríos y quebradas, un fenómeno que suele ocurrir rápidamente durante tormentas intensas y que puede atrapar a personas desprevenidas. De igual manera, se advierte sobre la posibilidad de inundaciones, tanto en entornos urbanos, donde el colapso de los drenajes suele ser común, como en zonas rurales, donde el terreno puede saturarse rápidamente.
Además de las inundaciones, existe una preocupación genuina por la ocurrencia de deslizamientos de tierra en zonas escarpadas o con suelos inestables. A esto se suma el peligro representado por la actividad eléctrica y las fuertes ráfagas de viento, que podrían provocar la caída de objetos o afectar estructuras ligeras.
Ante este escenario de riesgo, el Sistema Nacional de Protección Civil ha hecho un llamado urgente a toda la población para que extremen las medidas de prevención. La instrucción principal es evitar exponerse innecesariamente durante los periodos de mal tiempo, reduciendo los desplazamientos que no sean estrictamente necesarios mientras persistan las tormentas y las lluvias fuertes.
De manera específica, las autoridades han emitido recomendaciones vitales para salvaguardar la integridad física de las personas. Se insta a la ciudadanía a no intentar cruzar ríos, quebradas ni cualquier zona que ya se encuentre inundada, enfatizando que estas acciones son especialmente peligrosas durante los picos de lluvia intensa.
En relación con la actividad eléctrica, se recomienda evitar la permanencia en áreas abiertas durante el desarrollo de tormentas eléctricas. Asimismo, se ha solicitado a la población mantenerse alejada de árboles, postes eléctricos, vallas y cualquier otra estructura que, ante la fuerza del viento o una descarga eléctrica, pueda representar un peligro inminente.
Para garantizar una respuesta eficiente, el Centro de Operaciones de Emergencias Nacional (COEN) ha informado que se encuentra manteniendo una vigilancia permanente y exhaustiva de las condiciones hidrometeorológicas en todo el país. Esta labor de monitoreo se realiza en estrecha coordinación con las diversas instituciones de respuesta y seguridad, asegurando que se tenga la capacidad de actuar con rapidez ante cualquier eventualidad que pueda surgir a raíz del paso de la Onda Tropical N.° 37.






