El empresario Roberto Graziano ha presentado los detalles operativos y las metas a largo plazo de su propuesta para la creación de la Sociedad Anónima del Fútbol (SAF) del Guarani. El proyecto, que contempla una inyección económica considerable, busca no solo la estabilización financiera del club, sino una transformación integral de su infraestructura y un retorno competitivo a la élite del fútbol brasileño.
En términos financieros, la propuesta establece una inversión base de 750 millones de reales. No obstante, Graziano ha señalado que esta cifra podría incrementarse hasta alcanzar los 1.075 millones de reales si se integran diversos incentivos al plan. Este capital no estará destinado exclusivamente al área deportiva, sino que se distribuirá entre el fortalecimiento del equipo y la modernización de las instalaciones físicas de la institución.
Uno de los pilares centrales del proyecto es la construcción de una nueva arena multiuso. El empresario ha estipulado un plazo de tres años para la inauguración de este recinto, el cual está destinado a sustituir al actual estadio Brinco de Ouro. Según los detalles revelados, la nueva estructura no será únicamente un campo de juego, sino un centro de eventos diseñado para albergar espectáculos, conciertos, fiestas infantiles y bodas.
Graziano enfatizó la diferencia de escala y funcionalidad entre la infraestructura actual y la proyectada. Mientras que el estadio presente cuenta con una capacidad de 12 mil personas y una estructura simplificada, la nueva arena estaría diseñada para albergar a más de 20 mil espectadores. El objetivo es que este espacio se convierta en un punto de referencia para la comunidad de Campinas, fomentando el crecimiento de la pasión y el amor por el club mediante la integración de diversas actividades sociales y comerciales.
Paralelamente a la arena, el plan contempla la edificación de un nuevo Centro de Entrenamiento (CT). El empresario explicó que la propuesta actual amplía significativamente los requerimientos básicos; mientras que existe una obligación derivada de la Justicia del Trabajo, la SAF propone entregar un centro de entrenamiento que sea entre cuatro y cinco veces más grande que lo exigido legalmente, buscando optimizar el rendimiento de los atletas.
En el ámbito deportivo, Graziano ha sido claro respecto a sus ambiciones, aunque ha evitado hacer promesas inmediatas e irreales. El objetivo principal es recolocar al Bugre en la Serie A del Campeonato Brasileirão y proyectar al equipo hacia la disputa de torneos internacionales de prestigio, específicamente la Copa Sudamericana y la Copa Libertadores.
En una entrevista exclusiva concedida a la Rádio Bandeirantes de Campinas, el inversor expresó su compromiso personal con el proyecto: “Eu só não consigo prometer que nós vamos estar na Série A amanhã ou depois da manhã. Mas eu vou ser incansável. Eu só vou desistir na hora que eu colocar o Guarani na posição que ele merece estar. Que é Série A do brasileiro e participando internacionalmente das melhores. Ou Sul-Americana e Libertadores. Esse vai ser o meu objetivo e o meu trabalho do dia a dia”, afirmó Graziano.
A pesar de la magnitud de la propuesta, el camino hacia su implementación no ha estado exento de dificultades. Desde el momento en que se presentó inicialmente, el proyecto enfrentó resistencia por parte de sectores internos del club. Esta situación llevó a que los consejeros del Guarani decidieran no aceptar la oferta de manera inmediata, optando en su lugar por iniciar un proceso de negociación para introducir posibles cambios en los términos de la propuesta.
Para gestionar estas negociaciones, se ha conformado una comisión especializada integrada por tres chapas electas. Este grupo es el encargado de analizar los pormenores de la oferta de Graziano y de mediar entre el inversor y la directiva para alcanzar un acuerdo que sea satisfactorio para todas las partes involucradas, asegurando que la transición hacia el modelo de SAF cumpla con las expectativas y necesidades del club.






