En un operativo desplegado por las autoridades policiales en la ciudad de Caracas, efectivos de la Delegación Municipal Santa Mónica del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) lograron la captura de tres jóvenes, quienes han sido señalados como los presuntos responsables de un grave delito de homicidio en grado de frustración cometido en contra de su propio padrastro.
Los detenidos fueron plenamente identificados por las autoridades como Framer Abel Solórzano, de 21 años de edad; Fraide Abelian Solórzano, de 18 años; y Marwuin Alberto Solórzano, de 23 años. La información sobre este procedimiento fue revelada a través de los canales oficiales por el comisario Douglas Rico, quien se desempeña como director nacional del Cicpc, detallando los pormenores de la detención y los hechos que originaron la acción policial.
De acuerdo con la minuta oficial publicada por el comisario Rico en su cuenta personal, el procedimiento de captura se llevó a cabo en la parroquia San Pedro, una zona ubicada en Caracas, dentro de la jurisdicción del municipio Libertador del Distrito Capital. El despliegue de los funcionarios permitió la materialización del arresto de los tres hermanos una vez que se consolidaron las evidencias y denuncias correspondientes.
Las investigaciones adelantadas por los expertos de la policía científica arrojaron datos reveladores sobre la dinámica familiar de los involucrados. Según las pesquisas, el grupo familiar no gozaba de una relación armoniosa, sino que, por el contrario, mantenía constantes problemas de convivencia. Estas tensiones se manifestaban frecuentemente a través de disputas verbales y conflictos recurrentes entre los tres jóvenes y la víctima, creando un ambiente de inestabilidad dentro del hogar.
El detonante del crimen ocurrió el día del suceso, cuando una nueva discusión se desencadenó en el interior del inmueble. Lo que comenzó como un intercambio de palabras se acaloró rápidamente, escalando hasta convertirse en un enfrentamiento violento. En un arrebato de agresión, los tres hermanos arremetieron de manera coordinada y violenta contra el hombre, utilizando un arma blanca para infligirle múltiples heridas en diversas partes del cuerpo.
La situación de peligro extremo fue percibida por el entorno cercano. Gracias a la rápida reacción de los vecinos y allegados, quienes escucharon o presenciaron el ataque, se pudieron prestar los primeros auxilios necesarios para estabilizar al herido en los primeros minutos tras la agresión. Posteriormente, el hombre fue trasladado de emergencia a un centro de salud cercano, donde el equipo médico actuó con celeridad para tratar las lesiones provocadas por el arma blanca. Gracias a la intervención quirúrgica y los cuidados intensivos, el personal médico logró estabilizar al paciente, salvándole la vida y evitando que el delito culminara en un homicidio consumado.
Una vez que la víctima se encontró fuera de peligro inmediato, se procedió a formalizar las denuncias correspondientes. La comisión del Cicpc inició entonces un proceso de investigación técnica y testimonial que permitió vincular directamente a Framer, Fraide y Marwuin Solórzano con el ataque. Tras completar las diligencias pertinentes, los funcionarios materializaron la captura de los tres señalados en la parroquia San Pedro.
Finalmente, el parte policial informó que el caso, junto con todas las actas y evidencias recolectadas durante el procedimiento, fue remitido a la orden del Ministerio Público. Este organismo es el encargado de iniciar el proceso judicial correspondiente, donde los tres jóvenes deberán responder ante la ley por el delito de homicidio en grado de frustración, enfrentando las consecuencias legales derivadas de la agresión contra su padrastro.






