La provincia de Chubut atraviesa un proceso de transformación demográfica marcado por un descenso sostenido en la tasa de natalidad. Según un reciente informe elaborado por la Dirección Nacional de Población del Registro Nacional de las Personas (RENAPER), el monitoreo de los nacimientos en la región revela no solo una disminución cuantitativa, sino también una marcada concentración geográfica de los partos en los centros urbanos más importantes de la provincia.
El análisis, que tomó como muestra seis maternidades distribuidas en el territorio provincial, arrojó que durante el año 2025 se registraron un total de 2.432 nacimientos en los establecimientos relevados. De esta cifra total, una parte abrumadora se concentra en solo tres localidades: Comodoro Rivadavia, Trelew y Puerto Madryn. En conjunto, estas tres ciudades sumaron 1.924 nacimientos, lo que representa el 79,1% del total de los casos analizados en los seis hospitales.
Al desglosar los datos por institución, el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia se posiciona en el primer lugar de la lista, registrando 891 nacimientos durante 2025, cifra que equivale al 36,6% del total relevado. En segundo lugar se ubica el Hospital Zonal de Trelew, con un registro de 574 nacimientos, lo que representa el 23,6% de la muestra. Por su parte, el Hospital Sub Zonal de Puerto Madryn ocupa la tercera posición con 459 nacimientos, alcanzando el 18,9% del total.
En el otro extremo de la estadística se encuentran los hospitales de localidades con menor densidad poblacional o menor volumen de partos. El Hospital Zonal de Esquel registró 295 nacimientos, seguido por el Hospital Santa Teresita de Rawson con 132 casos. El registro más bajo corresponde al Hospital Sub-Zonal de El Maitén, donde se contabilizaron únicamente 81 nacimientos durante el periodo analizado.
Respecto al caso de El Maitén, el diagnóstico del RENAPER destaca una particularidad administrativa y logística: este establecimiento es el único de las seis maternidades analizadas que no cuenta con una oficina del Registro Civil en sus cercanías, un dato relevante en el marco del monitoreo de los nacimientos.
Este escenario local se inserta en un contexto de retroceso generalizado de la fecundidad. Los datos de la Dirección Nacional de Población son contundentes al señalar que Chubut redujo a la mitad su tasa global de fecundidad en la última década. Entre los años 2014 y 2024, la tasa pasó de 2,2 hijos por mujer a tan solo 1,1 hijos por mujer. Esta tendencia no es exclusiva de la provincia, sino que se refleja a escala nacional. En el mismo periodo (2014-2024), los nacimientos identificados en Argentina disminuyeron en un 49%, destacándose una caída aún más pronunciada en la fecundidad adolescente, que descendió un 74%.
Este fenómeno demográfico está empezando a impactar en otras áreas del Estado, particularmente en el sistema educativo. Un estudio de la ONG Argentinos por la Educación, titulado "Cobertura actual y proyectada para el jardín de infantes", advierte que la población de niños y niñas en edad de asistir al nivel inicial (entre 3 y 5 años) se redujo un 31% entre 2016 y 2025, pasando de 2,25 millones a 1,56 millones de infantes.
Como consecuencia directa, la matrícula en el nivel inicial también sufrió una caída, aunque en menor medida, situándose en un 12% en los últimos años. Esta situación plantea un escenario donde, de mantenerse las tendencias actuales, para el año 2027 podría existir una disponibilidad de vacantes suficiente para todos los niños de 3 a 5 años en el país sin la necesidad de construir nuevas instituciones de jardines de infantes.
Los especialistas señalan que esta baja en la demanda es una oportunidad para optimizar la infraestructura existente y ampliar la cobertura nacional, que actualmente se encuentra en el 87%, con el potencial de acercarse al 100% el próximo año. De hecho, el informe indica que en 18 de las 24 provincias argentinas ya existiría la infraestructura necesaria para garantizar el acceso universal al jardín.
No obstante, los autores del estudio aclaran que la existencia de vacantes no garantiza la asistencia efectiva. Persisten desafíos relacionados con la distribución geográfica de la oferta educativa y la necesidad de incentivar a las familias para que incorporen a los niños al sistema formal desde edades tempranas. Actualmente, mientras que la sala de 5 años posee una escolarización casi universal (99%) y la de 4 años alcanza el 87%, el mayor desafío reside en la sala de 3 años, donde solo el 58% de los niños asiste a instituciones educativas.






