El general Francis Donovan, comandante del Comando Sur de los Estados Unidos, llevó a cabo su tercera visita oficial al Ecuador con el objetivo de fortalecer los vínculos de cooperación militar y coordinar acciones conjuntas contra el crimen organizado. Durante su estancia, el alto mando estadounidense mantuvo reuniones de alto nivel con el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, y el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Henry Delgado, centrando la agenda en la seguridad regional y la estabilidad del país.
El eje central de estos encuentros fue el análisis de los avances en la lucha contra el narcotráfico, enmarcados en el apoyo a la Coalición de las Américas contra los Carteles (A3C). Según detalló el general Donovan, esta alianza, compuesta por 19 naciones que comparten una visión coordinada en materia de seguridad y aplicación de la ley, ha reconocido a Ecuador como un país líder dentro de la coalición. Este reconocimiento es el resultado del compromiso asumido desde marzo del presente año, cuando el presidente Daniel Noboa y el presidente Donald Trump decidieron impulsar esta cooperación bilateral y regional.
Desde la implementación de esta estrategia en marzo, el Comando Sur y las Fuerzas Armadas del Ecuador han logrado avances significativos en el intercambio de inteligencia y la ejecución de operaciones tácticas en el terreno. El general Donovan subrayó que, más allá de los logros operativos, es fundamental la amistad y la alianza construida con el cuerpo militar ecuatoriano. En este sentido, el comandante estadounidense señaló que la efectividad de la coalición reside en la capacidad de cada una de las 17 naciones aliadas para aportar sus especialidades y capacidades locales, impactando así la seguridad de toda la región.
Sobre la medición de los resultados, Donovan explicó que, si bien es complejo hablar de porcentajes precisos sobre la reducción de drogas en las calles, el éxito se manifiesta en la recuperación de la cotidianidad ciudadana. El general destacó que el avance real se observa cuando las personas pueden retomar sus actividades laborales, escolares y sociales sin enfrentar amenazas ni daños por parte de las organizaciones criminales.
En cuanto al fortalecimiento de las capacidades militares, el Comando Sur sugirió un giro hacia la modernización tecnológica. Aunque reconoció la necesidad de medios tradicionales como helicópteros, aviones y embarcaciones, Donovan enfatizó que estos sistemas son sumamente costosos. Por ello, propuso explorar la implementación de sistemas autónomos y plataformas no tripuladas sobre el mar, las cuales permiten recopilar datos masivos para centros de operaciones, optimizando la toma de decisiones a un menor costo.
Por su parte, el general de Ejército Henry Delgado, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, valoró el apoyo tecnológico estadounidense como un pilar fundamental para el éxito de las misiones. Delgado reveló que, gracias a la inteligencia y los equipos proporcionados por Estados Unidos, las Fuerzas Armadas han logrado la captura de aproximadamente 92 toneladas de droga. Asimismo, destacó la neutralización de objetivos de alto valor, mencionando específicamente las capturas de "Fito" y "Mono Tole" en operaciones realizadas en la frontera norte.
El general Delgado también resaltó la importancia de la sinergia regional, señalando que el trabajo coordinado entre Colombia, Ecuador y Perú es vital para neutralizar las amenazas transnacionales del narcotráfico, resolviendo así problemas que afectan a múltiples países simultáneamente.
Finalmente, respecto a la soberanía nacional, el general Delgado aseguró que la cooperación se rige estrictamente por convenios firmados previamente. Clarificó que todas las operaciones militares son planificadas por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Ecuador, integrando la tecnología y los equipos tácticos de Estados Unidos bajo la dirección ecuatoriana. De esta manera, ambos países mantienen un equilibrio entre la eficacia operativa y el respeto absoluto a la soberanía del Estado ecuatoriano.




