En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Lucha de las Personas en Situación de Calle, el centro de la ciudad de Montevideo se convirtió en el escenario de una movilización destinada a visibilizar una realidad compleja y a menudo invisibilizada. Durante la jornada, diversas personas que han transitado por la experiencia de vivir en la calle se reunieron para compartir sus testimonios, exponiendo no solo las dificultades atravesadas a lo largo de sus vidas, sino también las motivaciones y los motores internos que los impulsaron a buscar una salida a este contexto.
Los relatos compartidos durante la movilización pusieron de manifiesto que la situación de calle no responde a un único perfil, sino que puede afectar a individuos con diversas trayectorias personales y profesionales. Un ejemplo claro fue el testimonio de un hombre de oficio electricista, quien relató que su caída en esta situación no fue producto de la falta de capacitación o de voluntad laboral. El hombre explicó que había estudiado y trabajado, contando con un oficio sólido; sin embargo, señaló que llegó un momento en su vida en el que las deudas lo superaron, lo que derivó en la pérdida de su estabilidad y su posterior llegada a la calle. Este relato subraya cómo factores económicos pueden desencadenar procesos de vulnerabilidad extrema, independientemente de la formación académica o técnica de la persona.
Otra de las perspectivas compartidas fue la de un hombre que actualmente desempeña sus labores en un comercio de 24 horas. Su testimonio se centró en la dureza de la experiencia vivida durante el tiempo que permaneció sin hogar. El hombre describió haber atravesado "muchos años, varias etapas y varios procesos" en la calle, una vivencia que calificó explícitamente como "cruel". Más allá de la carencia material, el testigo enfatizó la carga emocional y social que conlleva esta condición, señalando que en la calle se vive de manera directa la injusticia social, el desprecio y la violencia. Su relato pone el foco en la estigmatización y el maltrato que sufren quienes se encuentran en esta situación, elementos que agravan el trauma de la falta de vivienda.
Desde una perspectiva de organización y salida sistémica, uno de los fundadores de la primera cooperativa de personas en situación de calle destacó el papel fundamental que juega el empleo en el proceso de reintegración. Para este hombre, el trabajo no es solo una fuente de ingresos, sino el pilar indispensable para romper el ciclo de la calle. Fue enfático al señalar que, sin una continuidad en el trabajo, el proceso de salir del sistema sería considerablemente más complicado. Su visión resalta la importancia de generar oportunidades laborales sostenibles para que las personas puedan recuperar su autonomía y estabilidad a largo plazo.
La movilización también dio espacio a testimonios de superación personal vinculados a la salud y los vínculos familiares. Una mujer de 38 años compartió que su situación de calle fue la consecuencia de errores cometidos en el pasado, los cuales la llevaron a involucrarse en la delincuencia y el consumo de drogas. No obstante, describió este periodo oscuro como una oportunidad para encontrar un camino nuevo. Relató que fue en el refugio donde encontró la voluntad y las ganas de salir adelante. El motor principal de su lucha, aseguró, es su hija, expresando el deseo profundo de recuperar el vínculo materno y luchar para ser una "mamá sana" para ella.
Finalmente, otros testimonios reforzaron la importancia de los espacios de apoyo institucional. Un hombre mencionó que el paso por un refugio fue determinante en su proceso, ya que fue allí donde logró juntar la "energía" necesaria para emprender el camino hacia la superación y salir de la situación de calle.
La jornada en Montevideo no solo sirvió como un acto de protesta o visibilidad, sino como un espacio de reflexión sobre las múltiples dimensiones de la vulnerabilidad humana y la capacidad de resiliencia de quienes, apoyados en el trabajo, el apoyo institucional y la motivación familiar, buscan recuperar su lugar en la sociedad.






