El exdiputado de La Libertad Avanza, José Luis Espert, reapareció este miércoles en el ámbito judicial para presentar un extenso descargo ante la Justicia, mediante el cual solicitó formalmente su sobreseimiento en la causa donde se lo investiga por presunto lavado de dinero. El político libertario, quien enfrenta acusaciones relacionadas con la recepción de fondos vinculados a un empresario condenado en Estados Unidos, insistió en su inocencia y brindó explicaciones detalladas sobre por qué no devolvió la suma de 200.000 dólares a Federico “Fred” Machado.
El ex legislador entregó un escrito compuesto por 141 páginas en el Juzgado Federal N° 2 de San Isidro. Este documento llega en un momento clave, ya que el juez Lino Mirabelli debe definir la situación procesal de Espert dentro de la investigación por presunto lavado de activos. Dicha causa se originó tras la constatación de un pago de 200.000 dólares que el político recibió en el año 2020, fondos que estarían ligados a Fred Machado, empresario condenado en territorio estadounidense por lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
La reaparición pública de Espert se produjo a través de la red social X, donde anunció la presentación del descargo. En un extenso posteo, el ex diputado cuestionó los fundamentos de la acusación: “¿De qué me acusan? De ‘lavar’ el pago de un contrato de consultoría. Un contrato firmado ante escribano en 2019 y apostillado por el Estado argentino, verificable online por cualquiera, hoy. Los contratos truchos no se llevan al Colegio de Escribanos”, afirmó el político.
En el detalle de su presentación, Espert explicó que el descargo consta de 65 páginas de respuesta a la imputación y un cuerpo de anexos de 76 páginas. Según sus propias palabras, respondió a cada punto de la acusación respaldándose en documentación oficial, manifestando que no busca que se le crea por simple confianza, sino que se lean las pruebas aportadas.
Respecto a la transferencia de fondos, Espert sostuvo que el pago realizado por Machado llegó a una cuenta bancaria a su nombre, con la referencia de la transferencia debidamente identificada. “Un solo giro, entero, de banco a banco. El que lava esconde su nombre. Yo lo puse en cada papel”, enfatizó el ex legislador, descartando que se haya tratado de un “contrato simulado”. Para respaldar esta postura, aseguró que la gestación del acuerdo quedó registrada en correos electrónicos de 2019, los cuales fueron incorporados a la causa mediante extracción forense y certificación notarial, surgiendo a partir de una reunión personal que la empresa agradeció por escrito antes de efectuarse el pago.
Asimismo, Espert mencionó que tres testigos ya han declarado sobre dicho contrato, corroborando su versión de los hechos y, según su afirmación, sin aportar ningún hecho en su contra. Sobre el conocimiento de los antecedentes penales de Federico Machado, el ex diputado aseguró que no sabía nada sobre las acusaciones de fraude, lavado de dinero o vínculos con el narcotráfico que recaían sobre el empresario en aquel momento. “¿Cómo iba a saber yo en 2019 lo que no sabía nadie? Ni los bancos de EE. UU. con los controles antilavado más duros del mundo, ni un solo organismo argentino o extranjero”, explayó, señalando que la información estatal sobre su contratante es posterior al año 2021.
En cuanto a la acusación de “enriquecimiento extraordinario”, Espert argumentó que su patrimonio no ha sufrido variaciones significativas, señalando que antes del contrato poseía una casa y un auto, y que actualmente mantiene los mismos bienes. Según el político, la mayor parte del supuesto aumento en la valuación de sus activos responde a la inflación y a ajustes de valuaciones fiscales.
Desde la perspectiva judicial en San Isidro, la investigación se centra en el pago de los 200.000 dólares recibidos en una cuenta no declarada en el exterior a través de la firma Wright Brothers Aircraft Title. Mientras que Espert sostiene que fue un acuerdo con la empresa Minas del Pueblo de Guatemala, el fiscal Fernando Domínguez considera que dicho acuerdo fue una simulación.
Cabe recordar que la causa fue impulsada inicialmente por una denuncia del diputado nacional Juan Grabois. La investigación se basó en un documento de contabilidad hallado en el proceso seguido contra Machado en Estados Unidos, donde figuraba el registro de la transferencia hacia la cuenta de Espert en ese país. Los fondos provenían de Wright Brothers Aircraft Tittle Inc., entidad identificada como parte de la organización criminal trasnacional vinculada a Machado.
Finalmente, en su defensa contra el cargo de lavado, Espert argumentó que el dinero nunca regresó al empresario detenido. “Dicen que ‘lavé’ para Machado. ¿Y saben cuánta plata volvió a Machado? Cero. Ni un dólar. El dinero quedó en mi cuenta, a mi nombre, con mis impuestos pagados”, sostuvo, concluyendo que un proceso donde el dueño original del dinero no recupera nada no puede ser considerado lavado, sino un pago.





