En un operativo ejecutado este martes 18 de agosto, la Policía Nacional del Perú (PNP) logró la captura de Hugo Soria Flores en la región de Ucayali. Soria Flores es un empresario que contaba con una sentencia judicial por su responsabilidad en los asesinatos ocurridos en el año 2014 contra cuatro reconocidos líderes indígenas: Edwin Chota, Jorge Ríos, Francisco Pinedo y Leoncio Quintisima, crímenes que forman parte del denominado caso Saweto.
La intervención policial se llevó a cabo en la vivienda del sentenciado, ubicada en el distrito de Manantay, en la provincia de Coronel Portillo. De acuerdo con los datos preliminares proporcionados por fuentes de la Policía Nacional del Perú, el operativo contó con la participación activa de un capitán y ocho suboficiales, quienes coordinaron la acción para asegurar la detención del implicado.
Sobre Hugo Soria Flores pesaba una orden de búsqueda y captura con alcance internacional, lo que refleja la gravedad de los cargos y la persistencia de las autoridades para dar con su paradero. Debido a la importancia del caso, el Programa de Recompensas del Ministerio del Interior (Mininter) había ofrecido una suma de S/50.000 a quien brindara información precisa que permitiera localizar al sentenciado.
En cuanto al proceso judicial, el Poder Judicial sentenció a Soria Flores a una pena privativa de la libertad de 28 años y 3 meses por el delito de homicidio. La condena fue establecida bajo la figura de autoría mediata. Posteriormente, en agosto del 2025, la Corte Superior de Justicia de Ucayali ratificó esta sentencia de 28 años y 3 meses de prisión efectiva contra Soria Flores y otro implicado, José Estrada Huayta.
Es importante señalar que el caso ya contaba con un avance previo en materia de capturas. En mayo del presente año, la Policía Nacional del Perú había logrado la detención de José Estrada Huayta en la localidad de Campoverde. Ambos empresarios fueron procesados judicialmente bajo la premisa de haber sido quienes dieron la orden directa de ejecutar a los líderes indígenas. Con la captura de Soria Flores, el caso emblemático suma dos sentenciados capturados por las fuerzas del orden.
Además de los empresarios, la justicia también determinó la responsabilidad de otras personas en estos crímenes. Los hermanos Josimar y Segundo Atachi Félix fueron condenados como coautores de los hechos, completando así el cuadro de responsables identificados por la Corte Superior de Justicia de Ucayali.
Los hechos que originaron este proceso se remontan a septiembre de 2014, cuando Edwin Chota, Jorge Ríos, Leoncio Quintisima y Francisco Pinedo, todos ellos miembros de la comunidad Alto Tamaya-Saweto y destacados defensores de la Amazonía, fueron asesinados. Los cuatro dirigentes fueron víctimas de una emboscada mientras realizaban un viaje hacia Brasil, específicamente hacia la comunidad nativa de Apiwtxa, situada en el estado brasileño de Acre.
Este viaje se producía luego de que los defensores ambientales hubieran presentado diversas denuncias relacionadas con la protección de su territorio, enfrentándose activamente contra las actividades de tala ilegal que afectaban su entorno natural.
Finalmente, los detalles sobre la ejecución de los crímenes quedaron consignados en la resolución de la sentencia del sistema judicial. Según el documento, los defensores ambientales fueron asesinados mediante el uso de escopetas. Esta información fue confirmada y corroborada durante el proceso judicial por el testimonio de un testigo protegido, lo que permitió sustentar la condena contra los autores materiales y mediatos de este crimen.






