Rockstar Games se encuentra nuevamente en el centro de una crisis de seguridad informática. Apenas nueve días antes de que se produzca una presentación detallada de Grand Theft Auto VI (GTA 6) en la plataforma Netflix, el estudio ha sido víctima de un nuevo hackeo. En esta ocasión, el responsable es el grupo de hackers conocido como Cyberleek, quienes han difundido material audiovisual y datos técnicos del esperado título de mundo abierto.
En las últimas horas, diversas redes sociales y foros especializados como X (anteriormente Twitter), Reddit y Resetera se han inundado con la circulación de varios vídeos de gameplay y una imagen que presuntamente muestra el mapa completo del juego. Aunque el material ha generado un gran revuelo entre la comunidad, diversos usuarios y analistas sugieren que estos clips podrían pertenecer a versiones de desarrollo antiguas, concretamente de los años 2022 o 2023, aunque esta información aún no ha sido confirmada oficialmente.
Hasta el momento, ni Rockstar Games ni su empresa matriz, Take-Two Interactive, han emitido un comunicado formal para abordar la situación. Sin embargo, existen indicios claros de que las filtraciones son reales: la compañía ha comenzado a retirar activamente los vídeos y las imágenes de internet mediante avisos de retirada por derechos de autor, una práctica habitual cuando el material filtrado es auténtico y propiedad de la empresa.
Más allá de la filtración en sí, lo que ha llamado la atención de la industria es el trasfondo ideológico de este ataque. En la página web de Cyberleek, el grupo ha publicado un comunicado donde exponen sus motivos, posicionándose frontalmente contra lo que denominan "prácticas abusivas de monetización" dentro de la industria del videojuego. El grupo critica duramente el modelo de "juegos como servicio", el uso de licencias digitales en lugar de propiedad real, el bloqueo de contenido tras muros de pago adicionales y la problemática del cierre de servidores que deja inutilizables los productos adquiridos.
Para detener sus ataques, Cyberleek ha planteado tres exigencias concretas que las editoras de videojuegos deben cumplir si no desean convertirse en sus próximos objetivos. La primera condición es la prohibición de las reservas digitales antes de que un juego haya sido lanzado oficialmente al mercado. La segunda demanda exige que las editoras no cobren contenido adicional mediante DLC si dicho material ya estaba incluido originalmente en el código del juego. Finalmente, solicitan que todos los títulos diseñados para un solo jugador puedan seguir funcionando en modo sin conexión incluso después de que la empresa cierre sus servidores oficiales, una petición que guarda similitudes con el movimiento "Stop Killing Games".
El grupo ha dejado claro que sus intenciones son serias y que no buscan negociaciones privadas ni acuerdos silenciosos. En su manifiesto, denuncian que las empresas venden licencias bajo la apariencia de "compras", lanzan productos inacabados bajo la etiqueta de "juegos como servicio" y eliminan títulos del mercado quedándose con el dinero de los consumidores. Para los hackers, estos tres puntos representan el "suelo" de lo que debería ser aceptable en la industria, y no el techo.
En cuanto a la logística de sus operaciones, Cyberleek ha mencionado la recaudación de fondos para un "proyecto secreto". Según especulaciones de medios como PC Gamer, el grupo planea obtener estos recursos mediante la venta de una memecoin. El capital recaudado se destinaría a mejorar la infraestructura técnica necesaria para sus ataques, así como a reforzar la seguridad y protección requeridas para resistir los contraataques corporativos que pudieran surgir.
El comunicado finaliza con una advertencia directa a todas las grandes corporaciones del sector: "Si Cyberleek puede llegar hasta Rockstar, nadie está a salvo". El grupo ha asegurado que seguirá interrumpiendo las operaciones de las editoras que incumplan sus demandas hasta que estas emitan una disculpa pública y un compromiso concreto para reparar el daño causado a los consumidores.
Este incidente revive el trauma de septiembre de 2022, cuando el grupo Lapsus$ filtró decenas de vídeos de gameplay de una versión muy temprana de GTA 6 en los foros de GTAForums, causando un daño significativo a la estrategia de comunicación de Rockstar Games. A pesar de que el alcance de este nuevo hackeo parece ser menor, la agresividad de las demandas de Cyberleek añade una capa de tensión política y económica a la situación.






