La agenda de mediados de agosto de 2026 ha estado marcada por una serie de acontecimientos que transitan desde la celebración de hitos institucionales hasta la proyección del talento nacional en plataformas globales y relatos personales de figuras públicas.
En primer lugar, el pasado 17 de agosto, el Club Internacional de Tenis (CIT) llevó a cabo la celebración de sus 45 años de vida institucional. El evento se desarrolló en un clima de festejo, congregando a socios, autoridades, invitados especiales y a los integrantes de la comunidad del club. Durante la jornada, que estuvo caracterizada por la emoción y la confraternidad, se realizó un repaso por la trayectoria de la institución, destacando su evolución hasta convertirse en uno de los clubes deportivos y sociales más relevantes del país.
En el marco de este encuentro, se otorgaron reconocimientos especiales a las personas que, mediante su esfuerzo y dedicación, contribuyeron al crecimiento del CIT y ayudaron a preservar el espíritu familiar que define a la organización. Carolina Molinas, presidenta del club, participó de la celebración junto a la Comisión Directiva. Durante su intervención, Molinas subrayó el compromiso de la gestión actual para continuar impulsando nuevos proyectos, con el objetivo de lograr un club más moderno y que mantenga una relación cercana con sus socios. Tras cuatro décadas y media de fundación, el CIT reafirma su identidad como “El Club de la Familia”.
Por otro lado, el 18 de agosto, la modelo Angely Benítez compartió detalles sobre una experiencia negativa vivida en China con un pretendiente de origen árabe. Según relató la Miss Cosmo, el conflicto comenzó luego de que ella dejara claro que no tenía interés en iniciar una relación sentimental. A pesar de esto, el hombre insistió en que ella lo acompañara a su departamento, ignorando las repetidas solicitudes de la modelo para regresar a su propio hogar.
Benítez explicó que intentó establecer un vínculo estrictamente amistoso, pero el hombre persistió en temas relacionados con el matrimonio, mencionando que sentía presión por casarse. En un intento por comprobar si existía alguna conexión química, la modelo accedió a darle un beso, confirmando posteriormente que no hubo química alguna. Tras comunicar este hecho, el ambiente se tornó incómodo, por lo que decidió solicitar un taxi para trasladarse a su departamento, ubicado a aproximadamente una hora de distancia.
El hombre se ofreció a llevarla, pero durante el trayecto se detuvo en su propio edificio con la excusa de buscar un objeto. Una vez en el estacionamiento, el sujeto insistió nuevamente para que ella subiera con él, argumentando la necesidad de hablar sobre lo ocurrido en la cita. Angely Benítez manifestó que, aunque no sintió miedo, estaba preparada para defenderse físicamente si era necesario, señalando que el hombre no era muy alto. Finalmente, al notar la presencia de personas en el ascensor, la modelo bajó directamente al lobby y salió rápidamente del edificio, negándose a entrar sola al departamento de un desconocido. Benítez concluyó que la insistencia del hombre fue razón suficiente para descartar cualquier posibilidad futura entre ambos.
En el ámbito artístico, también el 18 de agosto se destacó el estreno en Netflix de la serie argentina “Moria”. La producción cuenta con la participación de las actrices paraguayas Coral Gabaglio y Shirley Giménez, quienes recrean los días de prisión de Moria Casán en el penal de Buen Pastor. Estas escenas, que aparecen en el último capítulo, fueron rodadas en un seminario ubicado en Buenos Aires.
Un aspecto relevante de la serie es la inclusión del idioma guaraní. Gabaglio y Giménez hablan en esta lengua durante una escena ambientada en una peluquería junto al personaje de Moria, interpretado por Cecilia Roth. En este segmento, frases como “si querés llorar, llorá” se traducen como “Ne rasêséramo ne rasê”, y “¿Quiénes son?” como “¿Maãpio umía?”. Asimismo, la producción integró a otras actrices oriundas del litoral argentino o hijas de paraguayos.
La recreación del Buen Pastor incluye una escena de karaoke donde se interpreta una versión de la canción “A mi manera” en guaraní, con ritmo de cumbia y voz de Shirley Giménez. El personaje de Moria expresa su entusiasmo hacia Paraguay exclamando: “¡Amo Paraguay! Claro que sí ¡Yo me quedo a vivir acá, señoras!”. La serie también muestra cómo las mujeres de la penitenciaría obsequian al personaje diversos artículos típicos, tales como sopa paraguaya, mbeju, zapatillas bordadas y un equipo de mate.






