La escena musical uruguaya recibe una nueva propuesta desde el folklore con el lanzamiento de "Un puñado de mi ser", el primer disco de la artista Lucía Chappe. La cantante, oriunda de Sarandí Grande, Florida, ha sintetizado en este trabajo verschiedene etapas de su trayectoria y las influencias que han moldeado su identidad artística, logrando un puente entre la canción de raíz folklórica y la experimentación sonora.
El proceso de creación de este álbum no fue inmediato; Chappe relata que el trabajo se extendió durante casi dos años, un periodo que ella describe como un aprendizaje fundamental sobre la paciencia. Durante este tiempo, la artista transitó por diversas fases de prueba y descarte, puliendo cada detalle junto a su banda y su guitarrista y mano derecha, Fede Garabaño, quien fue clave en la elaboración de los arreglos de guitarras. Para Lucía, el disco representa una recopilación de canciones escritas hace años y otras que surgieron específicamente durante el proceso de grabación.
Una de las características más destacadas de "Un puñado de mi ser" es su versatilidad, evidenciada en colaboraciones con artistas de estilos diversos. Entre ellas resalta la participación de Luana en la canción "Huella para renacer", una composición de Iván Quimpos con una letra enfocada en el empoderamiento femenino. En este tema, Chappe buscó la fuerza de una voz femenina poderosa y sumó a Las Requintas, un grupo de danza, para aportar la dimensión bailable a la pieza.
Por otro lado, el álbum incluye una colaboración con Alejandro Balbis. La unión surgió cuando una de las canciones, tras ser modificada junto a Iván Quimpos, tomó un rumbo murguero, lo que llevó a Lucía a contactar a Balbis, con quien ya había coincidido previamente en eventos como Milongas Extremas y homenajes en la Sala Zitarrosa. Estas colaboraciones reflejan el interés de la artista por fusionar géneros y tender puentes entre distintas tradiciones musicales.
El título del disco, "Un puñado de mi ser", hace referencia a la naturaleza íntima del proyecto. Lucía explica que el álbum abarca sus diversas aventuras, incluyendo su vinculación con la danza folklórica, lo que la llevó a escribir canciones con estructuras diseñadas específicamente para ser bailadas. En cuanto a sus influencias, menciona el respeto por figuras como Amalia de la Vega y Zitarrosa, aunque aclara que su búsqueda también la llevó a incorporar instrumentos como la guitarra eléctrica en algunos temas, rompiendo con el purismo del género.
Más allá de lo musical, Chappe reflexiona sobre la centralización cultural en Montevideo. Como estudiante y artista proveniente del interior, reconoce que la capital ofrece una mayor concentración de oportunidades laborales, educativas y una movida cultural más frecuente en bares, teatros y peñas. No obstante, destaca que el interior posee una rica tradición de festivales y fiestas departamentales.
Para combatir esta centralización y fomentar espacios colectivos, la artista apoya iniciativas como las de su baterista, Emiliano Rodríguez, quien organiza ciclos de peñas multidisciplinarias en Florida. Asimismo, Lucía participa en la organización de peñas en Montevideo, funcionando como un punto de encuentro para artistas del interior, incluyendo la creación de una peña exclusiva para mujeres donde se incentiva el canto, el baile y la música en vivo.
El cierre de este ciclo inaugural tendrá lugar el próximo 6 de noviembre en la Sala Zitarrosa. Para Chappe, presentarse en este emblemático escenario representa un desafío significativo, considerando que su experiencia previa en teatros se limita a una presentación en su pueblo natal en el año 2021. El espectáculo buscará trasladar la sonoridad orgánica de las grabaciones al escenario, complementando el repertorio del disco con versiones nuevas de canciones antiguas que han acompañado su carrera. El show contará con diversos invitados y promete ser una celebración del camino recorrido por la artista floridense.





