La presidenta Keiko Fujimori ha manifestado su rechazo y cuestionado públicamente las recientes declaraciones del ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, quien fue criticado por minimizar los daños y la alerta generada por las intensas precipitaciones que afectaron a la capital limeña el pasado domingo. La mandataria, quien se encuentra supervisando personalmente la atención de la emergencia, señaló que la postura del titular del MEF no refleja la realidad del sufrimiento de los ciudadanos.
La controversia se originó luego de que el ministro Elmer Cuba, en una entrevista concedida al medio Exitosa, pidiera a la población no "exagerar" ante las inundaciones registradas en diversos distritos de Lima, mencionando específicamente zonas críticas como Villa El Salvador y Chorrillos. Estas palabras fueron percibidas como una falta de sensibilidad ante la crisis climática que ha dejado a diversas familias en situación de vulnerabilidad.
Durante una visita de campo a las zonas más golpeadas de Villa El Salvador, la mandataria Keiko Fujimori respondió a estas apreciaciones, sosteniendo que el impacto de un desastre natural no puede ser cuantificado únicamente a través de la pérdida de infraestructura. Para la mandataria, el daño real se mide en el dolor de las familias que han visto cómo sus pertenencias desaparecen y sus viviendas se vuelven inhabitables. "Hay familias que han perdido todo. Mi solidaridad con ellos", expresó Fujimori, subrayando la gravedad de la situación.
En el lugar de los hechos, los vecinos reportaron a la mandataria problemas estructurales críticos que requieren una intervención inmediata del Estado. Entre las deficiencias más urgentes mencionadas se encuentran el colapso generalizado de los sistemas de desagüe y la ineficiencia de la infraestructura encargada de evacuar el agua acumulada. Fujimori fue enfática al señalar que existe una falla en la matriz que debe ser corregida urgentemente, afirmando que "el daño es inmenso".
En relación directa a las palabras del ministro, Fujimori puntualizó: "Creo que el ministro de Economía no está viendo la magnitud del daño, de las pérdidas y del dolor de las familias que están teniendo esta tristeza tan grande porque han perdido, en muchos casos, todo". Con ello, la mandataria puso en evidencia la desconexión entre el discurso oficial del MEF y la realidad vivida en los distritos periféricos de la capital.
Ante la presión mediática y las críticas, el ministro Elmer Cuba tuvo que dar la cara en una entrevista posterior con RPP, donde pidió disculpas públicas a todas las personas que pudieron haberse sentido afectadas por sus comentarios. Cuba calificó sus palabras previas como una expresión "coloquial" y "poco feliz", aclarando que sus declaraciones no reflejan su verdadero sentimiento hacia los compatriotas afectados por la DANA que golpeó la costa peruana.
El titular del MEF intentó justificar su postura argumentando que su intención original era establecer una distinción técnica entre los diferentes niveles de precipitación. Explicó que, si bien el Perú enfrenta lluvias de diversas intensidades según la región, una precipitación que podría ser considerada habitual en las zonas de la sierra o la selva puede resultar catastrófica en Lima, debido a que la ciudad no cuenta con la frecuencia de lluvias ni la infraestructura adaptada para tales eventos.
El balance de los daños en la capital muestra que las precipitaciones provocadas desde el domingo resultaron en una acumulación masiva de agua en las calles y el ingreso de aguas residuales a los hogares. Los distritos más perjudicados han sido Villa El Salvador, Villa María del Triunfo, Chorrillos y San Juan de Miraflores.
Para mitigar los efectos, el Gobierno ha anunciado una declaratoria de emergencia para los distritos y regiones perjudicados. Según indicó Keiko Fujimori, esta medida es fundamental ya que permitirá acelerar la intervención de las entidades públicas y facilitar la llegada de ayuda directa a las familias damnificadas. Actualmente, el Ejecutivo coordina acciones conjuntas entre el Ministerio de Vivienda, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), Sedapal y las autoridades municipales.
En cuanto al sector educativo, la mandataria informó que los colegios que sufrieron daños suspenderán las clases presenciales por un periodo aproximado de una semana, migrando a una modalidad virtual para no interrumpir el aprendizaje. Aquellos centros educativos que no registraron afectaciones retomarán sus actividades normales a partir del martes 18 de agosto.
Finalmente, las autoridades han previsto un despliegue masivo de personal municipal, voluntarios y miembros de las Fuerzas Armadas, quienes se encargarán de las labores de limpieza, retiro de escombros y recuperación de las zonas afectadas para restablecer la normalidad en la capital.





