En la tarde de este martes, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó la ocurrencia de un evento telúrico con epicentro en el municipio de Frontino, ubicado en la zona occidente del departamento de Antioquia. Según el informe oficial emitido por la entidad, el sismo registró una magnitud de 2,5 y se produjo exactamente a las 3:59 de la tarde, hora local. Respecto a las características técnicas del movimiento, el SGC precisó que el evento tuvo una profundidad superficial menor a 30 kilómetros.
El municipio de Frontino, donde se originó este temblor, posee una ubicación geográfica estratégica en el occidente antioqueño. Para mayor claridad territorial, cabe recordar que este municipio limita directamente con las localidades de Uramita, Dabeiba, Abriaquí y Urrao. Asimismo, Frontino mantiene una conexión territorial con una pequeña porción de los municipios de Vigía del Fuerte y Murindó.
Este nuevo evento sísmico ocurre en un contexto regional de alta vulnerabilidad. Se resalta que la zona del Occidente antioqueño limita con el departamento del Chocó, lugar donde se ubicó el epicentro de un terremoto de magnitud 7,4. Este fuerte sismo ha generado una tragedia humana considerable en el país, dejando un saldo reportado de más de 188 personas fallecidas y 1,677 heridos.
La actividad sísmica en la región ha sido persistente durante la jornada del martes. Específicamente en San José del Palmar, Chocó, lugar donde ocurrió el epicentro del terremoto principal, se había registrado previamente otro temblor pasadas las 10:00 de la mañana. Este evento matutino tuvo una magnitud de 3,8 y una profundidad de 99 kilómetros, evidenciando la inestabilidad telúrica de la zona en las últimas horas.
Ante esta situación, las autoridades y expertos hacen un llamado urgente a la ciudadanía para mantener la calma. Se recomienda a la población respirar profundo y, ante la posibilidad de un nuevo sismo, buscar sitios seguros de manera inmediata. Esta recomendación es fundamental, considerando que se han registrado más de 50 réplicas tras el terremoto principal, sumadas al nuevo temblor ocurrido este martes en territorio antioqueño.
Para garantizar la seguridad personal y colectiva, se han emitido pautas estrictas de comportamiento durante un evento telúrico. Se insta a las personas a no utilizar ascensores y a evitar correr de manera desesperada, ya que esto puede incrementar el riesgo de accidentes. De igual manera, se advierte sobre la importancia de alejarse de ventanas, espejos, estanterías, lámparas o muebles altos que puedan caer y provocar lesiones graves.
En cuanto a la prevención de riesgos secundarios, las recomendaciones incluyen no encender cigarrillos, velas ni accionar interruptores eléctricos durante o inmediatamente después del sismo. Adicionalmente, se hace un llamado a la responsabilidad ciudadana para evitar la difusión de información que no haya sido debidamente verificada por las fuentes oficiales, evitando así la propagación de pánico innecesario.
Desde la perspectiva técnica, Jaime Enrique Gómez Zapata, conocido como "Kike" y consultor en gestión del riesgo de desastres, explicó en declaraciones a EL COLOMBIANO que los fenómenos naturales, incluyendo terremotos, temblores y sismos, no pueden ser predichos.
Asimismo, el consultor aclaró una duda común sobre la terminología empleada. Explicó que, aunque ambos términos se refieren a movimientos sísmicos, en el uso común existe una diferencia basada en el impacto. Mientras que el término "temblor" se asocia a eventos menores, el término "terremoto" suele utilizarse cuando el evento ocasiona afectaciones y daños significativos en estructuras como edificios, monumentos e iglesias.
Finalmente, en el ámbito gubernamental, la administración de Abelardo de la Espriella informó que las labores de rescate continúan activas. El gobierno mantiene el despliegue de equipos para localizar a las personas que permanecen atrapadas entre los escombros, con el objetivo prioritario de encontrarlas y ponerlas a salvo en el menor tiempo posible.






