Con el objetivo de frenar la ola de violencia generada por organizaciones dedicadas al sicariato y la extorsión, el Gobierno ha puesto en marcha el denominado ‘Plan Escudo’. Esta estrategia ha implicado el despliegue de más de 4 mil efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP), quienes cuentan con el respaldo operativo de las Fuerzas Armadas para resguardar los patios de maniobras, paraderos y las rutas más transitadas del transporte público en Lima Metropolitana.
La activación de esta medida comenzó el pasado sábado 8 de agosto, marcando un cambio significativo en la operatividad de la seguridad para el sector transporte. A diferencia de esquemas anteriores, donde la presencia policial se concentraba mayoritariamente en los patios de maniobras, el ‘Plan Escudo’ plantea que los agentes acompañen directamente a los buses durante sus recorridos. Por su parte, el personal de las Fuerzas Armadas ha asumido la responsabilidad de la vigilancia en los terminales y otros puntos estratégicos para asegurar que las operaciones inicien y terminen sin incidentes.
El despliegue abarca diversos sectores críticos de la capital. Las autoridades han establecido presencia en puntos neurálgicos como Puente Nuevo, Puente Tres Ruedas, Puente Atocongo, Pamplona, Primera de Pro, Puente Piedra, la Vía de Evitamiento y la Panamericana Norte. Esta distribución geográfica busca reducir la vulnerabilidad de los conductores y pasajeros en las zonas donde se han registrado mayores índices de riesgo.
Esta ofensiva se ha intensificado tras una serie de amenazas constantes contra las empresas de transporte y hechos violentos concretos, destacando el reciente atentado contra el paradero inicial de la empresa ETUPSA, línea 73 A. El propósito central es mitigar el riesgo durante los trayectos y optimizar la capacidad de respuesta inmediata ante cualquier ataque de grupos criminales.
Entre las compañías de transporte que están siendo integradas en este operativo preventivo se encuentran Vipusa, Nuevo Perú, El Cóndor, Roluesa, Etuchisa, Santa Catalina, Línea 73, Translima, Huáscar/Aquarius, Etcimosa, Etusa y Nueva América, entre otras organizaciones del sector.
Julio Bretonoche, dirigente de transporte de Lima Este, detalló que el nuevo esquema operativo permite trasladar la vigilancia directamente a las rutas. Según explicó el dirigente, los agentes que anteriormente permanecían estáticos en los patios ahora se desplazan en las unidades para reforzar la protección de los vehículos y sus trabajadores. Esta vigilancia se ejecuta mediante la combinación de policías uniformados y personal vestido de civil, permitiendo una supervisión discreta pero efectiva en los puntos de mayor exposición.
Mientras la PNP se enfoca en las rutas, los patios de maniobras quedan bajo la custodia de las Fuerzas Armadas, complementando esto con el respaldo de las comisarías de cada jurisdicción, que brindarán apoyo operativo ante cualquier incidencia reportada durante los viajes.
El ministro del Interior, César Astudillo, precisó que el ‘Plan Escudo’ incluye vigilancia incluso dentro de las propias unidades de transporte. Para ello, se han desplegado policías uniformados y agentes especializados en inteligencia que realizan labores preventivas durante los recorridos. La estrategia se complementa con patrullaje motorizado, la instalación de puestos fijos de vigilancia y el acompañamiento constante en ruta.
En este contexto, el general PNP Jorge Castillo, jefe de la Región Policial Lima Centro, supervisó el despliegue en empresas de Lima Norte, específicamente en Translima, Translicsa, Huáscar y Aquarius. Durante estas inspecciones, se verificó la correcta implementación de las medidas de seguridad destinadas a proteger a cobradores, conductores y usuarios.
Un aspecto fundamental del plan es la interconexión tecnológica. El general Castillo comprobó que las unidades incorporadas al operativo cuentan con una conexión directa a la Central de Emergencias 105 de la PNP. Esta herramienta permite que cualquier emergencia registrada durante el recorrido sea comunicada instantáneamente, activando una respuesta coordinada y acelerando la reacción policial frente a actos de violencia.
Asimismo, el operativo extiende su alcance a aproximadamente 14 terminales de transporte en Lima Sur, incluyendo empresas como Santa Catalina y ETUPSA, las cuales han sido blanco de ataques criminales previos. El reforzamiento en estos puntos busca prevenir nuevas agresiones armadas vinculadas a solicitudes de cupos y extorsiones.
El ‘Plan Escudo' se enmarca dentro de la estrategia más amplia denominada ‘Pasajero Seguro’, impulsada por el Ministerio del Interior. Aunque actualmente se concentra en puntos prioritarios, los transportistas mantienen la expectativa de que este esquema de protección se extienda progresivamente a más rutas y compañías que también han denunciado ser víctimas de la criminalidad.
Finalmente, esta lucha contra el crimen organizado fue analizada en el primer Consejo de Inteligencia Nacional, encabezado por la presidenta Keiko Fujimori. En dicha reunión se evaluaron las amenazas principales del país, tales como la delincuencia común, la corrupción, la minería ilegal, el tráfico ilícito de drogas y el crimen organizado. Para canalizar las denuncias de extorsión, el Ministerio del Interior recuerda que se encuentra habilitada la Línea 1818 de la Central Única de Denuncias para reportes confidenciales, además de la línea 105 para emergencias inmediatas.






