El presidente Donald Trump ha firmado un decreto ejecutivo destinado a reformar la estrategia y el enfoque del Gobierno federal de los Estados Unidos en relación con las vacunas administradas a la población infantil. Según un borrador del documento obtenido por CNN, esta medida introduce cambios significativos en la manera en que el Estado recomienda la inmunización de los niños durante sus primeros años de vida.
El decreto propuesto es de gran alcance y tiene como objetivo principal reducir el número total de vacunas que se recomiendan para los niños en sus etapas iniciales de desarrollo. Como parte de esta reestructuración, la nueva política propone dividir el calendario nacional de vacunación infantil en tres categorías distintas, alterando así la organización actual de los esquemas de salud preventiva.
Uno de los puntos más controvertidos de la reforma es la recomendación sobre la vacuna contra las paperas, el sarampión y la rubéola, conocida como MMR. El decreto sugiere que esta vacuna sea administrada en tres dosis individuales en lugar de una dosis combinada. Esta propuesta va en contra del amplio consenso científico existente, pero se alinea con las insistencias que Donald Trump ha manifestado en los últimos meses sobre la necesidad de modificar esta vacuna de uso generalizado.
Desde el Despacho Oval, el mandatario explicó la lógica detrás de estas medidas. “Las estamos reduciendo”, declaró Trump, enfatizando que el objetivo no es únicamente administrar un menor volumen de vacunas, sino también distribuir su aplicación a través de varias visitas al médico, evitando así la concentración de dosis en pocos encuentros clínicos.
En cuanto a los detalles técnicos del borrador, el Gobierno ahora recomienda que todos los niños reciban un grupo específico de vacunas. Este grupo incluye las inmunizaciones contra el sarampión, las paperas, la rubéola, la difteria, el tétanos, la tos ferina, la poliomielitis, la infección por Hib, la enfermedad neumocócica, el virus del papiloma humano (VPH) y la varicela.
Por otro lado, el decreto introduce una restricción notable para otras vacunas, las cuales ahora solo se recomendarán a aquellas poblaciones identificadas como de alto riesgo. En esta categoría se incluyen los anticuerpos monoclonales contra el virus sincitial respiratorio (VSR) y las vacunas contra la hepatitis A, la hepatitis B, la meningitis B, la meningitis ACWY y el dengue. Este planteamiento representa un cambio drástico respecto al calendario anterior, el cual sugería que la gran mayoría de estas vacunas fueran administradas a todos los niños sin distinción de riesgo.
Además, el documento establece que ciertas vacunas estarán sujetas a un proceso de "toma de decisiones compartida". Esto significa que la administración de estas dosis dependerá de conversaciones directas y acuerdos entre el médico y los padres o tutores del niño. Bajo este modelo de decisión compartida quedan clasificadas las vacunas contra el rotavirus, la enfermedad meningocócica, la gripe y el covid-19, así como las vacunas contra la hepatitis.
Esta decisión presidencial no es un hecho aislado, sino que se apega estrictamente a un anuncio realizado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) en enero, el cual ya buscaba reducir la cantidad de vacunas recomendadas en el calendario infantil. Cabe destacar que este proceso ha estado marcado por la conflictividad legal; diversos grupos médicos presentaron demandas para impugnar el calendario revisado, y un juez terminó fallando a favor de dichos grupos.
En los últimos meses, el presidente Trump ha ejercido presión sobre el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., para que implemente medidas más drásticas respecto al calendario de vacunación. Asimismo, ha instado al secretario a intensificar la investigación sobre posibles vínculos entre las vacunas y el autismo. No obstante, el texto resalta que numerosos estudios científicos ya se han llevado a cabo sobre este tema, concluyendo que no existe evidencia que respalde una conexión entre las vacunas y el autismo.
Finalmente, la firma de este decreto se ha producido a pesar de las advertencias de los asesores políticos del presidente. Estos consultores han expresado reservas durante un tiempo prolongado, señalando que impulsar políticas de vacunación controvertidas es una medida muy impopular que podría provocar el alejamiento de los votantes antes de las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre.
La información sobre el borrador del decreto fue reportada inicialmente por el medio The Washington Post, antes de ser detallada por CNN.




