Un fuerte sismo sacudió diversos sectores del territorio colombiano durante la mañana de este lunes 10 de agosto de 2026, dejando un saldo preliminar de 29 personas fallecidas. Esta cifra ha sido consolidada a través de los reportes emitidos por las autoridades locales y la información recopilada por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales, conocida como Asocapitales.
La situación es particularmente crítica en la ciudad de Pereira, donde se ha concentrado la mayor cantidad de víctimas mortales derivadas del fenómeno telúrico. El alcalde de la capital risaraldense, Mauricio Salazar, informó oficialmente que en su jurisdicción se reportan 18 fallecidos, convirtiendo a esta ciudad en el punto más afectado en términos de pérdidas humanas según los datos disponibles hasta el momento.
En el departamento del Valle del Cauca, el balance también es doloroso. La gobernadora Dilian Francisca Toro ha proporcionado detalles sobre las víctimas en su región, donde se contabilizan un total de cinco personas fallecidas. Dentro de este reporte, la mandataria regional destacó una tragedia ocurrida en Calima El Darién, donde el colapso de una pared provocó la muerte de tres niños. Asimismo, se confirmó el fallecimiento de otra persona en el municipio de Zarzal, completando parte de las bajas registradas en este departamento.
El impacto del sismo se extendió a otras zonas geográficas del país, registrando víctimas en diversas regiones. En el departamento del Chocó, las autoridades han reportado el fallecimiento de cuatro personas. Por su parte, en la ciudad de Manizales se han contabilizado dos víctimas mortales, mientras que en el departamento de Antioquia se ha registrado una persona fallecida.
Desde el momento en que se registró el movimiento sísmico, las entidades de socorro y los organismos de gestión del riesgo han desplegado un operativo intensivo en las zonas más golpeadas. Las labores de búsqueda y rescate se mantienen activamente desplegadas, con el objetivo de localizar a personas que pudieran quedar atrapadas bajo los escombros de estructuras colapsadas o dañadas.
Paralelamente a las tareas de salvamento, las autoridades locales y nacionales llevan a cabo una evaluación exhaustiva de los daños materiales. Se están inspeccionando viviendas, edificios públicos e infraestructura vial para determinar el nivel de afectación y garantizar la seguridad de los habitantes en las áreas donde el sismo tuvo mayor intensidad. La atención a los afectados, incluyendo la provisión de refugios y asistencia humanitaria, es una de las prioridades actuales de los cuerpos de emergencia.
Es importante destacar que la cifra de 29 fallecidos es un dato preliminar. Debido a que las operaciones de rescate continúan en curso y la consolidación de la información oficial sigue avanzando, las autoridades han advertido que el número de víctimas podría aumentar o sufrir modificaciones a medida que se procesen los reportes provenientes de las zonas más remotas o de difícil acceso.
La coordinación entre las alcaldías, las gobernaciones y entidades como Asocapitales ha sido fundamental para el flujo de información en estas primeras horas tras la emergencia. El monitoreo constante de las estructuras dañadas y la vigilancia de posibles réplicas son parte del protocolo que se está implementando para evitar nuevas tragedias.
Hasta el cierre de este informe, el enfoque principal de los gobiernos locales sigue siendo la mitigación del impacto y la asistencia inmediata a las familias afectadas. La comunidad ha sido instada a seguir las instrucciones de las autoridades y a permanecer atenta a los canales oficiales de comunicación para recibir actualizaciones sobre el estado de la emergencia y las recomendaciones de seguridad en los municipios impactados.






