Dos oseznos de oso andino se encuentran actualmente bajo cuidados intensivos en el Parque Refugio de Animales Silvestres Wiwa Quito, luego de haber sido hallados sin su progenitora en el sector de Papallacta. Los ejemplares, que cuentan con apenas seis semanas de vida, presentan un estado de salud delicado, razón por la cual el equipo médico ha calificado su pronóstico como reservado.
El proceso de rescate se inició tras un reporte emitido por el Ministerio del Ambiente y Energía el pasado 5 de agosto de 2026. La autoridad ambiental alertó sobre la presencia de las dos crías en una etapa sumamente crítica de su desarrollo biológico, periodo en el cual los oseznos dependen absoluta y enteramente de los cuidados y la alimentación proporcionada por la madre para poder sobrevivir. Ante esta emergencia, el centro de conservación Wiwa Quito movilizó de inmediato a su equipo veterinario especializado para brindar la atención primaria y el soporte necesario a los animales.
Mientras los oseznos permanecen bajo monitoreo veterinario permanente en las instalaciones del refugio, se han activado operativos exhaustivos en la zona de Papallacta con el objetivo de localizar a la osa. El Ministerio del Ambiente y Energía ha coordinado esfuerzos con la Prefectura de Imbabura para desplegar una búsqueda técnica y sistemática. Estas acciones incluyen el uso de tecnología avanzada, específicamente drones térmicos, en un operativo liderado por el especialista Andrés Laguna, quien encabeza el rastreo de la osa en su hábitat natural.
Los detalles sobre el hallazgo de las crías fueron proporcionados por el administrador de la finca donde fueron localizadas. Según su testimonio, observó a los animales dentro de la propiedad, específicamente en las inmediaciones de las riberas de un riachuelo. Durante las labores de rescate, los equipos especializados confirmaron que uno de los oseznos aún se encontraba en el predio antes de ser puesto a salvo y trasladado al centro de conservación.
Desde Wiwa Quito se ha enfatizado que la prioridad absoluta en este momento es la estabilización clínica de los oseznos. No obstante, el objetivo final y más anhelado es la localización de la madre para intentar una reunificación familiar. Según los expertos, este procedimiento representa la mejor alternativa posible para garantizar que los ejemplares puedan sobrevivir en estado silvestre y desarrollar sus instintos naturales. Sin embargo, la institución ha advertido que este escenario es complejo, debido principalmente al tiempo que ha transcurrido desde la separación y a las condiciones particulares del caso.
Más allá de la emergencia inmediata, Wiwa Quito ha aprovechado este suceso para manifestar su profunda preocupación por la recurrencia de este tipo de incidentes. La institución hizo un llamado urgente a reflexionar sobre el impacto negativo que las actividades humanas generan en los ecosistemas donde habita el oso andino, una especie que ya se encuentra catalogada como en peligro de extinción en el territorio ecuatoriano.
En este sentido, el centro de conservación exhortó a las autoridades y a la ciudadanía a fortalecer las acciones de protección y conservación de los bosques altoandinos. Estos espacios son el hábitat natural y esencial del oso andino, y su degradación incrementa la vulnerabilidad de la especie, provocando situaciones trágicas como la separación de crías y sus madres.
Como referencia de su labor, Wiwa Quito recordó que ya alberga a otras tres osas andinas rescatadas, llamadas Sisa, Chuquirahua y Puya, quienes habitan en un espacio diseñado específicamente para su bienestar que supera los 3.000 metros cuadrados. De hecho, se mencionó el caso de Chuquiragua, quien fue rescatada con aproximadamente un mes y medio de edad y requirió de cuidados intensivos durante sus primeras semanas de vida, similar a la situación actual de los dos nuevos oseznos.
Por el momento, la coordinación entre el Ministerio del Ambiente y Energía, Wiwa Quito y diversas organizaciones especializadas en fauna silvestre se mantiene activa. El compromiso es seguir informando sobre la evolución médica de los oseznos y los resultados de las búsquedas en el campo, con la esperanza de encontrar la mejor solución para el bienestar de estos ejemplares.






