Hispasat, empresa en la que Indra posee una participación del 89,68 %, ha sido designada como la contratista principal responsable de la infraestructura de antenas, los sistemas de control y la conexión con las redes de tierra del programa IRIS2. Este proyecto, centrado en las comunicaciones seguras por satélite para Europa, cuenta con un presupuesto destinado a dicha infraestructura superior a los 1.600 millones de euros.
Según la información remitida por Indra a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este viernes, el programa IRIS2 se posiciona como el proyecto espacial más complejo y el mayor desarrollado hasta la fecha en el territorio europeo. Asimismo, representa la primera ocasión en la que una empresa española asume la primera línea de mando en un proyecto espacial de esta magnitud a escala europea.
El avance se produce tras la conclusión de un proceso de negociación llevado a cabo por el consorcio SpaceRISE, integrado por las compañías satelitales Eutelsat, Hispasat y SES, junto con la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea (ESA). El objetivo de este acuerdo es poner en marcha la constelación IRIS2 y ejecutar el plan de desarrollo y despliegue del sistema de comunicaciones seguras, cuya entrada en servicio está prevista para el año 2030.
En el marco de este contrato, Hispasat asumirá el liderazgo en el desarrollo de la capa orbital muy baja, conocida como Low LEO, la cual se sitúa a una altitud comprendida entre los 200 y los 450 kilómetros. Esta capa específica del sistema estará orientada a proporcionar servicios de conectividad directa tanto a dispositivos móviles como a tecnologías de internet de las cosas (IoT). Para asegurar el éxito de este despliegue y garantizar el acceso a las comunicaciones satelitales en órbitas no geoestacionarias en regiones de alto valor estratégico para aplicaciones militares y comerciales, Hispasat comprometerá una inversión de hasta 600 millones de euros.
El programa IRIS2 se ha articulado bajo un modelo de colaboración público-privada. En términos financieros, el proyecto contempla una inversión conjunta de hasta 4.000 millones de euros por parte de los miembros del consorcio SpaceRISE. Esta cifra será complementada con fondos públicos provenientes de la Comisión Europea, la Agencia Espacial Europea y diversos Estados miembros de la Unión Europea, hasta alcanzar una inversión total estimada en 15.600 millones de euros.
El programa fue suscrito originalmente en diciembre de 2024 por la Comisión Europea y la ESA. El diseño inicial consistía en una constelación multiórbita compuesta por más de 280 satélites, destinados a ofrecer comunicaciones rápidas, seguras y resilientes para las empresas europeas y los gobiernos de la UE. Específicamente, el sistema estaba proyectado con 264 satélites en órbita terrestre baja y 18 satélites en órbita media, permitiendo una comunicación segura entre ellos.
De acuerdo con la Comisión Europea, esta constelación tiene como objetivos principales proteger las infraestructuras críticas del continente, proporcionar conectividad a las áreas más remotas y fortalecer la autonomía estratégica de Europa. Este sistema se integrará y sumará a las capacidades ya existentes de Galileo, el sistema dedicado a la observación de la tierra y la navegación civil por satélite.
Recientemente, la Comisión Europea y el consorcio SpaceRISE han firmado un acuerdo adicional que expande las capacidades del programa. Se han incorporado 66 satélites adicionales en órbita terrestre baja, lo que eleva el número total de la constelación principal a 348 satélites. Este ajuste permite que el proyecto transite de la fase de planificación al despliegue a gran escala.
La adición de estos 66 satélites tiene como propósito reforzar la arquitectura del sistema en áreas críticas como los servicios de emergencia, la seguridad y la defensa. Según las estimaciones europeas, este incremento permitirá aumentar la capacidad gubernamental segura en un 60 % dentro de la Unión Europea y en un 54 % a nivel global, mejorando significativamente la capacidad de Europa para dar soporte a misiones críticas durante situaciones de crisis.






