Cinco integrantes de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos han remitido una solicitud formal al secretario de Estado, Marco Rubio, con el objetivo de que Ecuador sea designado como aliado principal de ese país fuera de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Esta petición busca fortalecer los vínculos de seguridad entre ambas naciones en un momento crítico para la estabilidad interna del país sudamericano.
La solicitud se formalizó a través de una carta fechada el 4 de agosto de 2026. El documento cuenta con las firmas de los legisladores María Elvira Salazar, Carlos A. Giménez, Carol D. Miller, W. Gregory Steube y Vern Buchanan. En el texto, los representantes vinculan directamente esta petición con el complejo conflicto interno que Ecuador mantiene actualmente en su lucha contra los carteles de droga, subrayando la necesidad de herramientas más robustas para enfrentar esta amenaza.
De acuerdo con el documento presentado, la designación de Ecuador como aliado principal fuera de la OTAN abriría la puerta a una serie de beneficios estratégicos en materia de seguridad. Entre las ventajas principales que permitiría este estatus se encuentra la posibilidad de que el gobierno ecuatoriano solicite préstamos destinados a la adquisición de equipamiento militar. Asimismo, el país podría recibir una mayor cantidad de capacitación especializada y obtener acceso a excedentes de equipos de defensa provenientes de los Estados Unidos.
Además de los suministros físicos y el financiamiento, los congresistas resaltaron que esta designación facilitaría el acceso de Ecuador a tecnología avanzada diseñada específicamente para operaciones contra el terrorismo. Según el criterio de los firmantes, la implementación de estas herramientas tecnológicas sería fundamental para fortalecer las operaciones contra los carteles del narcotráfico y, en última instancia, contribuiría de manera directa a la protección de la población civil, que ha sido la más afectada por la violencia.
La justificación de los legisladores se apoya en la situación geográfica y operativa del narcotráfico en la región. En la carta se sostiene que diversas organizaciones vinculadas con el tráfico de drogas utilizan la costa del Pacífico ecuatoriano como un punto estratégico y neurálgico para el traslado de cocaína proveniente de Colombia con destino final hacia los Estados Unidos.
Para respaldar la urgencia de esta medida, el documento incluye datos alarmantes sobre la crisis de seguridad en Ecuador. Los legisladores mencionaron que el país registró más de 9 200 asesinatos durante el último año, destacando que una parte significativa de estas muertes, más de 4 100, ocurrieron específicamente en la provincia de Guayas. A esto se suma una estimación preocupante: los representantes afirman que aproximadamente el 70% de la cocaína que llega a los mercados de Estados Unidos y Europa sale desde territorio ecuatoriano.
A pesar de reconocer que Ecuador ha logrado alcanzar ciertos avances gracias a la cooperación ya existente con el gobierno estadounidense, los congresistas consideran que el apoyo actual es insuficiente frente a la magnitud del problema. Por esta razón, instaron a Marco Rubio a impulsar la designación oficial, argumentando que es el paso necesario para intensificar las acciones contra los carteles y frenar el flujo de sustancias ilícitas hacia Norteamérica.
Es importante precisar que, hasta el momento, esta iniciativa se mantiene como una solicitud presentada por un grupo de legisladores. La carta pide que el secretario de Estado gestione e impulse la designación, pero no se ha informado sobre la existencia de una decisión oficial por parte del Gobierno de los Estados Unidos. Por lo tanto, el proceso se encuentra en una etapa de petición parlamentaria y no constituye aún un acuerdo bilateral ejecutado.





