El Barcelona Sporting Club logró una victoria en el campo de juego al derrotar por 1-0 a Liga de Portoviejo en el encuentro correspondiente a los octavos de final de la Copa Ecuador. No obstante, el resultado deportivo podría quedar anulado debido a una situación administrativa que pone en riesgo la permanencia del equipo en el torneo, ya que el club podría ser eliminado desde el escritorio por una alineación indebida.
El foco de la controversia se centra en la participación del volante Erick Mendoza durante el desarrollo del partido. De acuerdo con la información disponible, Mendoza fue utilizado por el cuerpo técnico de Barcelona en este compromiso, a pesar de que previamente ya había tenido minutos de juego en la misma competición vistiendo la camiseta de otro equipo, específicamente el Delfín, durante la fase de los 16avos de final.
Esta situación activa una cláusula específica del reglamento de la Copa Ecuador, la cual es tajante respecto a la movilidad de los jugadores entre clubes durante el certamen. La normativa establece claramente que un futbolista no puede competir para dos equipos diferentes dentro de una misma etapa del torneo. Este punto es el eje central del conflicto legal que ahora enfrenta el equipo guayaquileño.
Desde una perspectiva superficial, podría argumentarse que existe una distinción entre las fases, sugiriendo que el jugador participó con el Delfín en los 16avos de final y posteriormente lo hizo con Barcelona en los octavos de final, lo que implicaría que se trata de momentos distintos de la competición. Sin embargo, el reglamento de la Copa Ecuador posee una definición técnica particular sobre lo que constituye una "etapa".
Para efectos de esta norma, la Copa Ecuador considera que existe una sola etapa continua que abarca desde los 16avos de final hasta las semifinales. Bajo esta interpretación reglamentaria, cualquier jugador que haya sido registrado y haya disputado partidos con un club en cualquiera de esos puntos no puede ser alineado por otra institución hasta que dicha etapa concluya. Es precisamente este detalle técnico el que coloca al Barcelona Sporting Club en una posición vulnerable, comprometiendo su boleto hacia los cuartos de final.
Ante este escenario, Liga de Portoviejo ha manifestado su intención de presentar una impugnación formal contra el resultado del partido. El objetivo del club es que se aplique el reglamento estrictamente y se determine que la participación de Erick Mendoza invalida la victoria de Barcelona, otorgando así el pase a la siguiente ronda al equipo afectado por la irregularidad.
Más allá de la acción legal que emprenda Liga de Portoviejo, el destino de Barcelona también depende de la Federación Ecuatoriana de Fútbol. La entidad rectora del balompié en el país tiene la facultad de actuar de oficio, lo que significa que la Federación podría iniciar el proceso sancionador y resolver la situación administrativa sin necesidad de que exista una denuncia o impugnación previa por parte del equipo rival.
En conclusión, aunque el marcador final favoreció a Barcelona Sporting Club con un 1-0, la incertidumbre prevalece. El equipo se encuentra a la espera de que las autoridades competentes resuelvan si la alineación de Mendoza constituye una infracción insalvable, lo que dejaría al club fuera de la Copa Ecuador por una cuestión puramente reglamentaria, independientemente de su desempeño deportivo en la cancha.





