La jornada bursátil del martes 4 de agosto marcó un hito para los mercados financieros de Estados Unidos, con la bolsa de Nueva York alcanzando nuevos máximos históricos en sus principales índices de referencia. Tanto el S&P 500 como el Nasdaq Composite lograron registrar récords por primera vez desde principios de junio, en un movimiento impulsado principalmente por la caída de los precios del petróleo y una reducción en los rendimientos de los bonos del Tesoro.
Estos movimientos financieros se produjeron en un marco de renovadas expectativas sobre las conversaciones de paz en Medio Oriente. En términos numéricos, el Dow Jones de Industriales registró un incremento del 1,71%, situándose en los 54.085,94 puntos. Por su parte, el S&P 500 ganó un 1,77% para cerrar en 7.735,13 puntos, mientras que el Nasdaq Composite, el índice con mayor crecimiento, avanzó un 2,59%, alcanzando los 26.584,99 puntos.
El optimismo del mercado fue alimentado por declaraciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien indicó a CNBC que considera que Estados Unidos e Irán se encuentran cerca de alcanzar un acuerdo. Según Bessent, existe la posibilidad de concretar un pacto en el corto plazo para reabrir el Estrecho de Ormuz y avanzar hacia una normalización del conflicto. En sintonía con esto, Qatar, actuando como mediador regional, afirmó estar impulsando una solución diplomática centrada en la desescalada y la reapertura de la vía marítima, revelando que ya existe un texto de acuerdo siendo distribuido entre los negociadores.
No obstante, la estabilidad del mercado se ha visto puesta a prueba por señales contradictorias. A pesar de las versiones optimistas, un nuevo ataque a un buque en el Estrecho de Ormuz obligó a los inversores a reevaluar los riesgos. Esta situación reavivó la preocupación por posibles interrupciones en el suministro mundial de crudo, lo que podría impulsar la inflación y forzar a los bancos centrales a mantener o subir las tasas de interés. Esta tensión se refleja también en el plano político: mientras el presidente Donald Trump aseguró que las conversaciones con Irán se reanudarían pronto, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, negó la existencia de negociaciones, provocando que Trump calificara a la dirigencia iraní de "increíblemente hipócrita".
El impacto inmediato de estas noticias se sintió en los mercados energéticos. Los precios del petróleo revirtieron sus ganancias iniciales; el Brent, referencia internacional, cayó un 4% hasta los 80,41 dólares por barril, tras haber subido previamente un 2,5%. El WTI estadounidense mostró una caída aún más pronunciada, retrocediendo un 4,6% hasta los 76,67 dólares por barril.
En el ámbito macroeconómico, Morgan Stanley informó sobre la evolución de su Índice de Momentum de Bienes de Capital (CAPMI). En julio, este indicador global subió 5 puntos hasta alcanzar los 58, lo que indica una aceleración del crecimiento, ya que cualquier lectura superior a 50 refleja tendencia positiva. El subíndice de Estados Unidos y el de Europa avanzaron ambos 5 puntos, destacando la fortaleza de Alemania y el sector de la construcción en Europa. Asia-Pacífico sumó 3 puntos, con un desempeño positivo de India que compensó el aporte negativo de China y Japón. A nivel global, el crecimiento fue impulsado por los sectores de Industria General y Aeroespacial.
En el mercado de acciones individuales, se observó una fuerte actividad ligada a los resultados corporativos y la inteligencia artificial. Palantir se disparó un 29,5% tras elevar sus proyecciones financieras y reportar un crecimiento sólido en ventas comerciales en Estados Unidos. Snap avanzó un 14,8% al informar una pérdida trimestral menor a la esperada. En el sector tecnológico, AMD subió un 7,3% y SpaceX un 9,3% previo a la presentación de sus primeros resultados como empresa cotizante.
En contraste, algunas compañías sufrieron fuertes caídas. Chipotle Mexican Grill retrocedió un 9,7% debido a un brote de salmonela en Minnesota vinculado a los jalapeños, lo que llevó a la empresa a retirar el producto preventivamente. Thryv Holdings se desplomó un 30,2% tras publicar resultados del segundo trimestre muy por debajo de las expectativas. Finalmente, NioCorp Developments bajó un 0,8% tras informarse que Lockheed Martin negocia la compra de minerales críticos en EE. UU., siguiendo la estrategia de Donald Trump para reducir la dependencia de China en la industria de defensa.





