ÚLTIMA HORA

Cobertura 24 h · Redacción propia · sábado, 24 de octubre de 2026 · App oficial en Google Play

Menú

Eclipse solar en España: cómo observarlo sin poner en riesgo la salud visual

Los primeros signos de daño en la retina pueden surgir días después e incluyen visión borrosa, manchas o imágenes deformadas. Además, las gafas ISO 12312-2 son imprescindibles al observar un eclipse

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Eclipse solar en España: cómo observarlo sin poner en riesgo la salud visual

El próximo miércoles 12 de agosto, España será escenario de un fenómeno astronómico que generará una gran expectación en todo el territorio nacional. Se trata de un eclipse solar que podrá observarse en diversas modalidades dependiendo de la ubicación geográfica del espectador. De acuerdo con la información disponible, el evento será total en una extensa franja que recorrerá el país desde el oeste hasta el este, mientras que en el resto de las comunidades autónomas y localidades el fenómeno será visible como un eclipse parcial.

El espectáculo celeste comenzará a última hora de la tarde, un horario que se prevé atraiga a un gran número de personas que deseen salir al exterior para contemplar el evento de manera directa. Sin embargo, esta expectación conlleva riesgos significativos para la salud ocular si no se toman las medidas de prevención adecuadas. Por ello, los especialistas subrayan que es fundamental contar con la protección ocular correcta antes de que el evento tenga lugar.

Uno de los mayores peligros durante un eclipse es la falsa sensación de seguridad que produce la disminución de la luz ambiental. A medida que el Sol es cubierto, el entorno se oscurece, lo que puede llevar a los observadores a creer erróneamente que ya es seguro mirar directamente al astro sin protección. No obstante, los expertos advierten que mientras cualquier parte del disco solar sea visible, la observación sin filtros especiales puede provocar daños irreversibles en la retina, que es la capa del ojo encargada de captar las imágenes.

Esta lesión ocular es conocida técnicamente como retinopatía solar. Su peligrosidad radica, en gran medida, en que afecta principalmente a la visión central y no produce dolor durante el momento de la exposición. El Dr. Dorronzoro, jefe de servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, ha señalado que uno de los riesgos principales es que la lesión pase inadvertida mientras ocurre, precisamente porque la retina carece de sensación de dolor. Según el especialista, los cambios visuales suelen percibirse más tarde, manifestándose a través de visión borrosa, visión distorsionada o la aparición de manchas en el centro del campo visual. Ante la presencia de cualquiera de estas señales, el Dr. Dorronzoro recomienda solicitar una valoración oftalmológica con urgencia.

Para evitar estos riesgos, es imperativo utilizar gafas especiales para eclipses que cumplan estrictamente con la normativa internacional ISO 12312-2 y que hayan sido adquiridas a través de fuentes confiables. Estos protectores están diseñados para filtrar la luz dañina y reducir la radiación solar a niveles que resulten inofensivos para el ojo humano. Es crucial recalcar que las gafas de sol convencionales, independientemente de que tengan cristales muy oscuros, no poseen la capacidad de filtrar la radiación necesaria y no son suficientes para proteger la vista durante el eclipse. Asimismo, en aquellas zonas donde el eclipse sea solo parcial, es imprescindible mantener las gafas puestas en todo momento mientras se dirija la mirada hacia el Sol.

Con el objetivo de garantizar una observación segura, los expertos de Sanitas sugieren seguir una serie de precauciones estrictas. En primer lugar, es necesario revisar minuciosamente las gafas antes de usarlas, comprobando que el filtro no presente arañazos ni daños y que esté correctamente adherido a la montura. En caso de detectar cualquier defecto o si no se puede confirmar el origen y la certificación del producto, la recomendación es descartarlas inmediatamente.

En segundo lugar, se debe seguir un protocolo específico de movimiento: poner las gafas antes de levantar la vista. El usuario debe mirar primero hacia el suelo para colocarse la protección correctamente y, solo después, dirigir la mirada hacia el Sol. Del mismo modo, para retirarlas, es necesario bajar la cabeza antes de quitarse las gafas. En el caso de los niños, este proceso debe realizarse siempre bajo la supervisión constante de un adulto.

Por otro lado, se hace un llamamiento preventivo para no utilizar filtros caseros. Materiales como radiografías, cristales fumados, CDs o cualquier otro elemento improvisado no garantizan la seguridad ocular. Tampoco se recomienda la práctica de superponer varias gafas de sol para intentar aumentar la protección, ya que esto no es efectivo.

Finalmente, se advierte sobre el uso de equipos ópticos. No se debe mirar al Sol a través de cámaras, prismáticos o telescopios utilizando únicamente las gafas de eclipse normales. Debido a que estos dispositivos concentran la radiación solar, requieren la instalación de filtros específicos delante del objetivo, siguiendo siempre las indicaciones profesionales.

Si después del evento cualquier persona experimenta problemas visuales, se recomienda no esperar a que los síntomas desaparezcan por sí solos. El Dr. Dorronzoro insiste en que una exploración oftalmológica es la única vía para valorar el estado real de la retina y establecer el seguimiento más adecuado, proceso que también puede iniciarse a través de una videoconsulta.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

Cobertura en Video