El Gobierno de Perú llevó a cabo este domingo la expulsión de tres ciudadanos venezolanos identificados como integrantes de la organización criminal conocida como Tren de Aragua. Los individuos, que habían cumplido condenas previas por delitos vinculados al crimen organizado dentro del territorio peruano, fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad hacia Caracas.
El operativo de traslado se realizó mediante una aeronave de la Fuerza Aérea del Perú, la cual despegó desde el aeropuerto militar del Callao. Los tres deportados fueron trasladados esposados durante el vuelo. Las autoridades han identificado a los expulsados como Edinson Agustín Barrera, conocido bajo el alias de "Catire"; Rodysnimel Alcántara; y José Zorrilla, quien es identificado con el alias de "Rafa".
Al respecto, el canciller Carlos Espá ofreció declaraciones detallando la peligrosidad de los sujetos. El jefe de la diplomacia peruana afirmó que los tres ciudadanos eran delincuentes de alta peligrosidad. En sus declaraciones, Espá señaló específicamente que uno de los deportados fue responsable de haber cometido "hechos horribles", aunque el funcionario no entró en mayores detalles sobre la naturaleza exacta de dichos crímenes.
En cuanto a la logística del traslado, el canciller indicó que la misión de la aeronave no se limitó únicamente a la expulsión de los delincuentes. Espá informó que el avión aprovecharía el viaje de retorno desde Venezuela para trasladar a ciudadanos peruanos que se encuentran afectados por los recientes terremotos ocurridos en territorio venezolano, optimizando así el uso del recurso aéreo para fines humanitarios.
Por otro lado, el ministro del Interior, César Astudillo, fue enfático al asegurar que esta acción no es un hecho aislado. El titular de la cartera del Interior anunció que en los próximos días se continuarán realizando expulsiones de ciudadanos venezolanos que presenten antecedentes penales. Asimismo, Astudillo aseguró que las autoridades ya han logrado identificar a otros ciudadanos extranjeros que serán objeto de deportación en las próximas etapas de este plan de seguridad.
En sintonía con estas medidas, el ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, informó sobre el despliegue estratégico de las Fuerzas Armadas. Según Belaúnde, el ejército y las fuerzas navales y aéreas reforzarzarán el control en las fronteras del país con el objetivo primordial de impedir que las personas que han sido expulsadas intenten reingresar al territorio peruano de manera ilegal. El ministro de Defensa subrayó que las fuerzas militares continuarán brindando apoyo constante a las operaciones dirigidas contra el crimen organizado, siguiendo estrictamente las directrices establecidas por el Gobierno de Keiko Fujimori.
El Tren de Aragua, organización que surgió en el año 2014 en Venezuela, es señalada por las autoridades de diversos países como una red criminal que opera en gran parte de Sudamérica. Esta organización está vinculada a una serie de delitos graves que incluyen la trata de personas, homicidios, secuestros, extorsión y narcotráfico, consolidándose como una amenaza para la seguridad regional.
Este operativo se produce en un contexto migratorio complejo. De acuerdo con las cifras oficiales proporcionadas, Perú ha recibido aproximadamente a 1,6 millones de ciudadanos venezolanos en los últimos seis años. El Gobierno peruano busca, a través de estas medidas, diferenciar a la población migrante de aquellos individuos vinculados a redes delictivas internacionales para garantizar la seguridad interna del país y el cumplimiento de la ley.



