La ciudad de Valledupar se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de Bertha Rosario Mejía Acosta, quien fuera el primer gran amor del legendario cantante vallenato Diomedes Díaz. El deceso de la mujer se produjo este martes, 30 de junio de 2026, marcando el cierre de un capítulo fundamental en la historia personal del artista conocido como el "Cacique de La Junta".
De acuerdo con la información proporcionada por el medio regional El Pilón, Bertha Mejía Acosta se encontraba bajo cuidados médicos en la Clínica del Cesar, donde permanecía hospitalizada desde hace varios días. El reporte indica que su partida ocurrió a las 3:00 a. m. de este martes, siendo la causa del fallecimiento un cuadro de neumonía que terminó por afectar su salud.
La historia entre Bertha y Diomedes Díaz se remonta a los años 70, una época en la que el cantante se encontraba en los inicios de su trayectoria, luchando por hacerse un nombre dentro del competitivo circuito del folclor vallenato. Ambos coincidieron en la localidad de La Junta, donde nació un vínculo sentimental que se extendió durante cinco años. Sin embargo, este romance no estuvo exento de dificultades, pues la madre de Bertha no veía con buenos ojos la relación. En aquel entonces, la progenitora de la joven consideraba que el pretendiente era un hombre "parrandero sin futuro", lo que generó tensiones familiares durante el tiempo que duró el noviazgo.
A pesar de las objeciones maternas, Bertha se convirtió en una musa para el artista, inspirando diversas canciones de aquella etapa temprana de su carrera. Además, fue la mujer que le dio a Diomedes Díaz su primera hija, Rosa Elvira, la primogénita del cantante. Este hecho trajo una inmensa alegría al artista, quien en múltiples ocasiones había manifestado que su mayor anhelo era llegar a ser padre de una niña.
En aquel periodo, Diomedes Díaz era apenas un joven de 17 años que aún no contaba con los recursos económicos necesarios para sostener un hogar. Debido a esta situación financiera, Bertha y la pequeña Rosa Elvira continuaron residiendo en la casa de los padres de la mujer. Sobre estos primeros años, Bertha relató en una crónica al periodista Juan Rincón Vanegas que la alegría por el nacimiento de su hija fue extraordinaria. Recordó un episodio significativo en el que tuvo que salir discretamente de su casa para que Diomedes pudiera conocer a Rosa Elvira, ocasión en la que el joven artista le obsequió unos aretes de oro a la bebé.
Bertha fue una pieza clave en la vida de "Medes", como ella solía llamarlo cariñosamente. Lo acompañó durante la primera fase de su carrera artística, describida como la etapa más difícil. En aquel tiempo, Diomedes no era el ídolo masivo seguido por miles de personas, sino un artista más que, junto a su tío Martín Mestre, tuvo que ganarse a pulso el respeto del público y de sus colegas del gremio vallenato basándose estrictamente en su talento.
El vínculo sentimental entre Bertha y el cantante llegó a su fin cuando Diomedes conoció a Patricia Isabel Acosta, quien era prima de Bertha. Patricia se convertiría posteriormente en la primera esposa formal del artista y en una figura central de su biografía, siendo la madre de cuatro de sus hijos: Rafael Santos, Diomedes de Jesús, Luis Ángel y el recordado Martín Elías.
La vida personal de Diomedes Díaz estuvo marcada por una compleja estructura familiar. A lo largo de su existencia, el cantante mantuvo diversos matrimonios y múltiples relaciones extramatrimoniales, reconociendo un total de 21 hijos distribuidos entre 13 madres diferentes. Esta particularidad de su vida privada dio lugar a una conocida superstición popular, según la cual las estatuas erigidas en honor al artista poseen poderes de fertilidad.






