El conjunto de Palmeiras impuso su jerarquía en el Allianz Parque al derrotar por 4-1 al Junior de Barranquilla en la sexta jornada de la fase de grupos de la Copa Libertadores. El encuentro, marcado por la contundencia del equipo brasileño y las fragilidades defensivas del cuadro colombiano, dejó al equipo dirigido por Alfredo Arias fuera de la competición internacional, cerrando así su ciclo en el torneo más importante del continente.
El partido inició con una sorpresa táctica, ya que el Junior de Barranquilla mostró una actitud propositiva y dominante en los primeros instantes. El equipo "Tiburón" generó la primera ocasión clara del encuentro a través de Jesús Rivas, quien tuvo la oportunidad de abrir el marcador al encontrarse frente al arco, pero falló en la definición final. Posteriormente, Zidane Peña intentó poner a prueba al guardameta local con un disparo de media distancia, aunque su remate careció de la dirección necesaria para convertirse en gol.
A pesar del empuje inicial del equipo colombiano, Palmeiras golpeó en su primera llegada significativa. En el minuto 6, el colombiano Jhon Arias aprovechó una defensa adelantada de Junior para ingresar al área y definir de primera intención, colocando el balón en la red y abriendo el marcador. Este gol obligó al equipo de Barranquilla a reorganizarse, aunque mantuvo su intención ofensiva buscando el empate.
La persistencia del Junior dio frutos en el minuto 36. Tras un centro preciso de Zidane Peña que superó a varios defensores dentro del área, Luis Fernando Muriel apareció para conectar un potente remate de derecha que venció la resistencia local, poniendo el marcador 1-1. Sin embargo, la alegría del empate fue efímera, ya que Palmeiras recuperó rápidamente el control del juego.
En el minuto 40, el equipo paulista recuperó la ventaja gracias a Allan, quien capitalizó un rebote dentro del área después de que la defensa del Junior mostrara serias dificultades para despejar el peligro. Antes de que finalizara la primera mitad, en el minuto 45, Jhon Arias volvió a aparecer como la figura del encuentro. Nuevamente beneficiado por un centro lateral y encontrando libertad en el área, el colombiano empujó la pelota con su pierna derecha para firmar su doblete personal y dejar el marcador 3-1 al descanso.
El segundo tiempo no trajo el respiro esperado para el equipo barranquillero. Apenas iniciada la etapa complementaria, en el minuto 51, Andreas Pereira sentenció la goleada con un remate de media distancia que se clavó lejos del alcance del portero Olivera. Con el 4-1 en contra, el Junior bajó su ritmo competitivo y perdió la agresividad ofensiva que había mostrado en tramos del primer tiempo. A pesar de que Luis Fernando Muriel estuvo cerca de descontar, un remate suyo impactó en el poste, evitando que el equipo colombiano redujera la diferencia.
El encuentro también estuvo marcado por la intervención del VAR en dos ocasiones críticas. En la primera, la tecnología salvó al juez al anular un penal sancionado inicialmente a favor de Palmeiras. En la segunda, el VAR revocó un penal que había sido otorgado al Junior tras la caída de Luis Fernando Muriel en su intento por descontar.
Desde el aspecto táctico, el entrenador Alfredo Arias intentó corregir los desajustes defensivos durante la pausa de rehidratación, advirtiendo a sus jugadores sobre los espacios concedidos y la falta de superioridad numérica en el retroceso. Durante el juego, realizó varias sustituciones buscando refrescar el equipo: Lucas Monzón salió para el ingreso de Rivera, y más tarde se efectuó una triple sustitución donde ingresaron Sarmiento, Ríos y Castrillón, reemplazando a Paiva, Chará y Rivas.
Con este resultado, Palmeiras asegura su clasificación a la siguiente fase, aunque momentáneamente se ubica en el segundo lugar del grupo debido a que Cerro Porteño se impuso ante Sporting Cristal. Para el Junior, el impacto de la goleada llega en un momento crítico, ya que el cuerpo técnico ahora deberá enfocarse en la recuperación anímica del grupo y en corregir los errores defensivos evidenciados antes de enfrentar la final del Fútbol Profesional Colombiano (FPC) contra el Atlético Nacional.





