A medida que el reloj avanza y el pitazo inicial de la Copa del Mundo 2026 se aproxima, la Selección Colombia ha intensificado sus trabajos en la capital colombiana. En un campamento de preparación marcado por la expectativa y la disciplina, el guardameta David Ospina ha emergido como una de las voces más lúcidas y experimentadas, subrayando la necesidad fundamental de mantener la calma y la concentración absoluta en los días previos al torneo.
El portero, quien se ha consolidado como uno de los referentes históricos y jugadores con mayor recorrido de la plantilla, compartió sus impresiones este martes 26 de mayo. El encuentro con los medios de comunicación tuvo lugar en el marco del inicio de los trabajos en Bogotá, donde el equipo busca ajustar los últimos detalles tácticos y físicos antes de emprender el viaje hacia la cita mundialista.
Bajo la dirección técnica del estratega argentino Néstor Lorenzo, de 60 años, el proceso de preparación se desarrolla actualmente con un grupo aproximado de 10 futbolistas que ya se encuentran concentrados en la capital. Este núcleo inicial realiza trabajos específicos a tan solo 15 días del debut en el Mundial, mientras el cuerpo técnico y la dirigencia aguardan a que se complete la lista definitiva de los 26 convocados, la cual deberá quedar cerrada el próximo domingo.
Para David Ospina, actual guardameta del Atlético Nacional —equipo donde inició su trayectoria profesional y del cual ya se ha despedido en su último encuentro—, esta nueva oportunidad de representar a su país llega con una perspectiva distinta. A sus 37 años, el arquero reconoce que el paso del tiempo ha transformado su manera de enfrentar los retos internacionales, aportando una visión más serena y analítica.
Durante su intervención, Ospina reflexionó sobre su evolución personal y profesional, destacando que hoy se siente en una etapa de plenitud mental. “Han pasado los años, ¿no? Hoy más maduro, hoy mucho más fortalecido. La verdad es que me siento muy orgulloso de lo que he podido hacer hasta el día de hoy, con las ganas de aportar, con las ganas de dar ese granito de arena que siempre hemos tratado de dar, de dejar nuestro país en alto”, manifestó el jugador.
El guardameta fue enfático al señalar que es plenamente consciente del impacto emocional y social que genera la Copa del Mundo en Colombia. En ese sentido, afirmó que el equipo entiende la magnitud de la responsabilidad que conlleva vestir la camiseta ‘tricolor’ en el torneo de selecciones más importante del planeta, expresando su felicidad por afrontar este reto con una misión clara y objetivos elevados.
Uno de los puntos más destacados de su análisis fue la conformación de la plantilla. Ospina resaltó que la mezcla de edades y trayectorias es, probablemente, una de las mayores virtudes del grupo dirigido por Lorenzo. Según el portero, la combinación de jugadores jóvenes, que ya cuentan con un número considerable de partidos internacionales, junto a los veteranos que aportan madurez, es la fórmula ideal para encarar una competencia de tal magnitud.
En un gesto de respeto y admiración, Ospina dedicó una parte considerable de sus declaraciones a Radamel Falcao García. El arquero resaltó que, junto a James Rodríguez, Falcao ha sido un pilar fundamental para la selección en la última década, no solo por su capacidad goleadora, sino por su calidad humana. “Hablar de Falca, para mí, es motivo de orgullo, que es alguien a quien quiero muchísimo y alguien con el cual he compartido muchísimas cosas”, señaló.
Asimismo, subrayó que el impacto de Falcao trasciende lo deportivo, destacando su comportamiento ejemplar junto a su familia y su capacidad para dejar el nombre de Colombia en alto en cada club donde ha militado. Para Ospina, la gratitud hacia el delantero es obligatoria, definiéndolo como un motivo de orgullo constante para todo el grupo.
Finalmente, David Ospina cerró su intervención con un llamado a la humildad y al enfoque. El portero insistió en que, a pesar de la calidad del plantel y la capacidad del cuerpo técnico, es vital no dejarse llevar por la euforia. Enfatizó la importancia de mantener los pies sobre la tierra durante la fase final de preparación en Bogotá, asegurando que solo a través de una concentración férrea se podrá consolidar el trabajo realizado y llegar en el estado óptimo para enfrentar el desafío mundialista.






