Un grave incidente de seguridad se registró en el municipio de Ocaña, Norte de Santander, donde una aeronave perteneciente a la Policía Nacional fue blanco de un ataque armado mientras realizaba sus maniobras de despegue. El hecho, que ha generado una alerta inmediata en las autoridades nacionales, dejó como saldo tres uniformados heridos y la activación de protocolos de emergencia tanto en el punto de origen como en el destino final del vuelo.
De acuerdo con la información preliminar suministrada por las autoridades, el ataque ocurrió exactamente a las 12:55 de la tarde. La aeronave se encontraba en el aeropuerto Aguas Claras, iniciando el procedimiento de despegue desde la cabecera 01, cuando fue sorprendida por ráfagas de fusil. Los disparos provinieron de armas de largo alcance, disparadas desde un sector conocido como Cerro El Limón, ubicado en las inmediaciones del perímetro aeroportuario.
En el momento de la agresión, a bordo del avión viajaban un total de 14 funcionarios de la institución. El grupo estaba compuesto por cuatro tripulantes y diez pasajeros, quienes cubrían la ruta programada entre Ocaña y Bogotá. A pesar de la gravedad del ataque y de haber recibido impactos de fuego, la pericia de la tripulación fue fundamental para mantener el control de la aeronave y evitar una tragedia mayor.
Como resultado de la acción armada, tres uniformados de la Policía Nacional resultaron heridos. No obstante, los reportes indican que las lesiones sufridas por los afectados son leves. Los otros once ocupantes de la aeronave, que no presentaron heridas físicas, fueron valorados posteriormente por personal médico para descartar cualquier complicación y confirmar que se encontraban ilesos.
Según las investigaciones iniciales, los responsables del ataque serían tres hombres armados que se posicionaron estratégicamente en el sector del Cerro El Limón para disparar contra la unidad aérea. Ante la gravedad de los hechos, las autoridades han anunciado que ofrecen una recompensa económica a quien suministre información veraz que permita identificar y capturar a los autores de este atentado.
Tras el incidente en Ocaña, la aeronave continuó su trayecto hacia la capital del país, aterrizando de manera segura en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá. Sin embargo, el aterrizaje no fue ordinario, ya que se ejecutó bajo estrictos protocolos de seguridad operacional. El comandante del avión solicitó asistencia inmediata en tierra, lo que provocó que se aplicara una restricción temporal en la pista sur del aeropuerto El Dorado. Esta medida fue necesaria para facilitar los procedimientos de atención prioritaria a la tripulación y realizar una verificación técnica exhaustiva de la estructura del avión.
La Aeronáutica Civil detalló que los servicios de emergencia aeroportuaria actuaron conforme a los manuales establecidos, garantizando que la evaluación técnica se realizara de manera eficiente para determinar los daños sufridos por el fuselaje debido a los impactos de bala.
En respuesta a este hecho, el Ministerio de Transporte y la Aeronáutica Civil emitieron un comunicado conjunto en el que manifestaron su más enérgico y categórico rechazo al ataque contra la aeronave y la infraestructura aeroportuaria en Norte de Santander. En el documento, las entidades expresaron su solidaridad con la Policía Nacional, la tripulación y los pasajeros afectados.
Asimismo, la Aeronáutica Civil advirtió que este tipo de agresiones representan una amenaza directa contra la seguridad operacional aérea. Las autoridades enfatizaron que tales acciones no solo ponen en riesgo vidas humanas, sino que vulneran tratados internacionales diseñados específicamente para la protección de la aviación civil.
Por su parte, el Gobierno Nacional reiteró que las terminales aéreas y las aeronaves son consideradas infraestructura esencial y protegida por el Estado colombiano. El Gobierno insistió en que ninguna acción violenta logrará afectar el funcionamiento del sistema aéreo del país. Actualmente, se mantiene una coordinación permanente entre los organismos judiciales y la Policía Nacional para esclarecer todas las circunstancias del ataque y asegurar que los responsables respondan ante la justicia.





