La Universidad de Chile, una de las instituciones públicas más relevantes del país, ha entrado en una etapa decisiva para la definición de su máxima autoridad. Tras la realización de la primera vuelta electoral, se ha confirmado que la elección para determinar quién encabezará la rectoría durante el periodo comprendido entre los años 2026 y 2030 deberá resolverse mediante un balotaje, debido a que ninguno de los cuatro candidatos que participaron en el proceso logró alcanzar la mayoría absoluta de los votos.
De acuerdo con las normativas del proceso electoral, para que un candidato resultara electo en la primera instancia, era requisito indispensable superar el 50% de los sufragios emitidos. Sin embargo, los resultados preliminares, los cuales se dieron a conocer inmediatamente después del cierre de las votaciones a las 17.00 horas, evidenciaron que ningún postulante alcanzó dicho porcentaje, lo que obliga a la institución a trasladar la definición a una segunda vuelta.
En el análisis detallado de los resultados de esta primera ronda, Alejandra Mizala se posicionó en el primer lugar de la contienda. Mizala, quien se desempeña como profesora del Departamento de Ingeniería Industrial de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, obtuvo el 42,72% de los sufragios. Si bien este resultado la sitúa como la candidata con mayor respaldo inicial, la cifra fue insuficiente para evitar la segunda vuelta, quedando a menos de ocho puntos porcentuales de lograr la victoria directa.
En la segunda posición se ubicó Francisco Martínez, actual decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas. Martínez alcanzó el 23,02% de los votos, asegurando así su lugar en el enfrentamiento final. El resultado de Martínez es particularmente relevante al observar la estrecha diferencia con el tercer lugar, lo que resalta la competitividad de la jornada electoral en las facultades y departamentos de la universidad.
Por su parte, el tercer lugar fue ocupado por Sergio Lavandero, académico perteneciente a la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas. Lavandero obtuvo un 22,33% de los sufragios, quedando fuera de la definición final por un margen muy estrecho respecto a Francisco Martínez. Finalmente, la cuarta posición fue ocupada por Pablo Ruiz-Tagle, quien es el decano de la Facultad de Derecho, alcanzando el 11,75% de la votación total.
Con la salida de Lavandero y Ruiz-Tagle de la competencia, el escenario electoral se simplifica ahora en una disputa directa entre Alejandra Mizala y Francisco Martínez. Ambos candidatos, provenientes de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, se enfrentarán el próximo martes 2 de junio en una nueva jornada de votación. Se ha informado que este balotaje se llevará a cabo mediante un sistema de votación electrónica, manteniendo la metodología tecnológica utilizada en la etapa previa.
La importancia de este proceso radica en que el resultado del próximo 2 de junio definirá el rumbo institucional de la Universidad de Chile para los próximos cuatro años. La rectoría es la máxima autoridad de la institución, y quien resulte ganador del balotaje asumirá la responsabilidad de liderar la universidad durante el periodo 2026-2030.
En resumen, la comunidad universitaria deberá volver a las urnas electrónicas en pocos días para resolver una elección que comenzó con cuatro opciones y que ahora se concentra en dos perfiles académicos y directivos. La disputa entre la profesora Mizala y el decano Martínez determinará la gestión de una de las principales universidades públicas del país, cerrando así un proceso electoral que, tras el cierre de las mesas a las 17.00 horas de la primera vuelta, dejó claro que la definición final requiere de un nuevo consenso electoral para alcanzar la mayoría necesaria.






