Baltimore, Maryland – Una ciudadana hondureña, identificada como Sady Giseel para proteger su identidad, ha sido víctima de una elaborada estafa migratoria que le costó la devastadora suma de $15,000 dólares. El fraude, perpetrado por estafadores que se hicieron pasar por funcionarios migratorios, involucró la simulación de una audiencia virtual en Baltimore, Maryland, con el objetivo de obtener dinero a cambio de la supuesta liberación de su esposo, actualmente detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El caso, que ha generado alarma entre las comunidades migrantes y organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes, pone de manifiesto la creciente sofisticación de las redes criminales que se aprovechan de la vulnerabilidad de las familias que buscan reunirse o asegurar el estatus legal de sus seres queridos en Estados Unidos.
Según el relato de Sady Giseel, los estafadores establecieron contacto con ella y le ofrecieron “ayuda” para agilizar la liberación de su esposo. Le aseguraron que podían gestionar una audiencia virtual especial, fuera del proceso judicial ordinario, a cambio de una suma de dinero que cubriría los “gastos administrativos” y “honorarios legales”. Desesperada por reunirse con su esposo, la víctima accedió a participar en el engaño.
La audiencia simulada se llevó a cabo a través de una plataforma de videollamada, donde los estafadores recrearon un escenario que parecía una sala de juzgados. En la pantalla aparecieron individuos que se presentaron como juez, fiscal e intérprete, todos actuando como parte del montaje. Los estafadores incluso mostraron documentos con sellos oficiales y utilizaron terminología legal para dar mayor credibilidad a la farsa.
“Me mostraron documentos con sellos, me hablaron en términos legales que no entendía, y vi una pantalla que parecía una oficina de gobierno”, relató Sady Giseel a Univision Washington D.C. La víctima, confiando en la apariencia de legitimidad del proceso, transfirió los $15,000 dólares solicitados a las cuentas bancarias indicadas por los estafadores.
Una vez realizado el pago, el dinero desapareció sin dejar rastro, y los estafadores cortaron toda comunicación con Sady Giseel. La mujer descubrió entonces que había sido víctima de un fraude y que su esposo seguía detenido por ICE. La pérdida de $15,000 dólares ha sumido a la familia en una profunda crisis económica y emocional. Para reunir la suma, Sady Giseel se vio obligada a utilizar sus ahorros y a pedir préstamos a familiares en Honduras.
Este caso no es aislado. Las autoridades estadounidenses y las organizaciones que trabajan con la comunidad migrante han advertido sobre un aumento significativo de fraudes migratorios en los últimos años. Los estafadores utilizan diversas tácticas, desde llamadas telefónicas y mensajes de texto hasta la creación de sitios web y perfiles falsos en redes sociales, para engañar a las personas y obtener dinero de ellas.
La abogada de inmigración Kelli Ortega, consultada por Univision Noticias, explicó que los criminales recopilan información en redes sociales para identificar a familiares de personas detenidas por ICE. Utilizan esta información para contactar a las víctimas y ofrecerles “ayuda” a cambio de dinero.
“Ahora no solo llaman para amenazar con deportaciones; ofrecen ayuda personalizada. Utilizan datos de redes sociales para contactar a esposas o madres de detenidos y así hacer más creíble el engaño”, explicó Ortega. Los estafadores también generan documentos digitales que imitan formularios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y utilizan herramientas tecnológicas para clonar voces o recrear escenarios oficiales, lo que hace que sus fraudes sean cada vez más difíciles de detectar.
Las autoridades estadounidenses han reiterado que nunca solicitan pagos inmediatos por teléfono ni a través de aplicaciones como Zelle o Venmo, y que tampoco aceptan transferencias a cuentas personales. Los pagos relacionados con fianzas o procesos migratorios se realizan únicamente a través de canales oficiales y verificables. Además, cualquier persona puede confirmar el estatus de un detenido mediante el sistema en línea del ICE o contactando directamente al centro de detención correspondiente.
El caso de Sady Giseel ha despertado preocupación entre líderes comunitarios y organizaciones que apoyan a migrantes, quienes han pedido mayor información y vigilancia para evitar que más familias caigan en estas redes de fraude. Se insta a la comunidad migrante a ser extremadamente cautelosa ante cualquier oferta de “ayuda” migratoria que implique el pago de dinero por adelantado.
Las organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes también están trabajando para educar a la comunidad sobre los riesgos de los fraudes migratorios y para proporcionar recursos a las víctimas. Se recomienda a cualquier persona que sospeche haber sido víctima de un fraude que denuncie el incidente a las autoridades competentes y que busque asesoramiento legal.
La sofisticación de estos fraudes, que ahora incorporan inteligencia artificial y la capacidad de recrear escenarios oficiales de manera convincente, exige una mayor concienciación y una respuesta coordinada por parte de las autoridades y las organizaciones comunitarias para proteger a las familias migrantes de estas redes criminales despiadadas. La tragedia de Sady Giseel sirve como un crudo recordatorio de la vulnerabilidad de los inmigrantes y la necesidad urgente de combatir estos fraudes con determinación y eficacia.





