Un incendio de proporciones alarmantes está consumiendo 400 hectáreas en el Delta del Paraná, frente a la ciudad de Rosario, generando preocupación por la calidad del aire en las ciudades cercanas y la dificultad para controlar el avance del fuego. Se trata de una de las quemas más extensas registradas en la región en los últimos tiempos, y las autoridades locales y nacionales se encuentran trabajando en conjunto para mitigar los daños y determinar las causas del siniestro.
Según el especialista del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Matías De Bueno, el incendio se desarrolla en una zona inhóspita, ubicada a 20 kilómetros de Rosario y 40 de Victoria, en el corazón del humedal. “Hoy (lunes) contabilizamos 400 hectáreas. No es una zona turística”, precisó De Bueno, subrayando la dificultad de acceso y la magnitud del área afectada. Los datos oficiales ubican el incendio a 24 kilómetros tierra adentro desde el Monumento Nacional a la Bandera y a 15 kilómetros al sur del puente Rosario-Victoria, con un frente de fuego que se extiende entre cuatro y cinco kilómetros, lo que explica la persistente humareda visible en diversos barrios de la ciudad.
La principal preocupación reside en la rápida propagación del incendio y la potencial afectación de la calidad del aire en las localidades aledañas. La dirección del viento, según advierte De Bueno, “puede afectar a la zona sur de Rosario y a la localidad de Villa Gobernador Gálvez”, lo que obliga a las autoridades a realizar un monitoreo constante de la situación atmosférica. La persistencia de la humareda dependerá directamente de la extensión del frente de fuego y de las condiciones climáticas, especialmente del comportamiento del viento.
El especialista del Observatorio Ambiental de la UNR fue categórico al descartar causas naturales para el incendio. “En un 99 % podemos decir que es intencional. Venimos de un verano bastante tranquilo en términos de incendios; han sido chicos y controlados. Sin embargo, este caso en particular podría tener una investigación rápida. Esperamos que se actúe rápido desde la fiscalía”, afirmó De Bueno. Ante esta sospecha, el Observatorio Ambiental de la UNR ya ha presentado la denuncia correspondiente, y la Fiscalía ha iniciado una investigación para identificar a los responsables de la quema. La intencionalidad del fuego, de confirmarse, agravaría aún más la situación, evidenciando un acto de negligencia o sabotaje con graves consecuencias para el ecosistema del Delta.
La esperanza de los equipos de emergencia se centra en el pronóstico meteorológico. “Podríamos tener una lluvia que pueda humedecer el territorio; esperemos que eso se dé”, expresó De Bueno, reconociendo que las precipitaciones podrían ser un factor clave para frenar el avance del fuego y facilitar las tareas de extinción. Sin embargo, la incertidumbre climática añade un elemento de complejidad a la situación, ya que la falta de lluvias podría prolongar la emergencia y aumentar los daños.
En respuesta a la creciente amenaza de incendios en el Delta del Paraná, las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires, junto con la Agencia Federal de Emergencias (AFE), han firmado un acuerdo para fortalecer la coordinación operativa en la región. El convenio, que consolida el trabajo iniciado en enero de 2024, establece una estrategia conjunta para prevenir y responder ante el fuego en este territorio compartido.
El acuerdo fue rubricado por el ministro de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe, Enrique Estévez; el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Javier Alonso; el ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo; el secretario de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Santa Fe, Marcos Escajadillo; brigadistas, técnicos y funcionarios de la AFE y gobiernos locales. A partir de este convenio, los recursos de las tres provincias se coordinarán bajo un mismo protocolo operativo junto a la agencia federal, lo que permitirá optimizar los tiempos de respuesta, compartir información y actuar de manera conjunta frente a emergencias.
El ministro Estévez destacó la importancia del trabajo interjurisdiccional: “Tres provincias y Nación trabajando conjuntamente sobre un territorio que nos es común. El ambiente no reconoce fronteras geopolíticas y, para abordar los problemas ambientales, hace falta trabajar entre gobiernos”. Esta colaboración interprovincial se considera fundamental para enfrentar los desafíos que plantea la prevención y el combate de incendios en un ecosistema tan complejo y vulnerable como el Delta del Paraná.
Como parte de la implementación del acuerdo, se ha iniciado el despliegue de recursos en la zona afectada, incluyendo la instalación de un campamento base y la organización de tres grupos de trabajo en el Delta del Paraná. Además, se prevé la realización de una reunión en marzo para avanzar en un marco administrativo que permita la cooperación económica entre las provincias involucradas. Esta cooperación económica se considera esencial para garantizar la sostenibilidad de las acciones de prevención y respuesta ante emergencias en el Delta a largo plazo.
El incendio en el Delta del Paraná representa una grave amenaza para la biodiversidad y el equilibrio ecológico de la región. La pérdida de 400 hectáreas de humedal tiene consecuencias devastadoras para la flora y la fauna local, y la humareda generada por el fuego afecta la salud de las poblaciones cercanas. La rápida respuesta de las autoridades y la coordinación interprovincial son cruciales para controlar el avance del fuego, mitigar los daños y prevenir futuros incendios. La investigación para determinar las causas del siniestro y llevar a los responsables ante la justicia es fundamental para evitar que este tipo de tragedias se repitan. La situación exige una mayor conciencia sobre la importancia de proteger los humedales y promover prácticas responsables para prevenir incendios y preservar el medio ambiente.






