Cada martes, el reloj marca el inicio de una jornada dedicada a la creatividad y la compañía en la sede del Voluntariado Vive Feliz. Entre las 15:00 y las 18:00 horas, este espacio se transforma en el punto de encuentro fundamental para quienes forman parte del Taller de Manualidades Georgina, una iniciativa que ha logrado consolidarse como un refugio de aprendizaje mutuo y desarrollo personal para sus integrantes.
El grupo, compuesto por aproximadamente 15 personas, se reúne semanalmente con el objetivo de trabajar en diversas expresiones manuales. Sin embargo, más allá de la producción de objetos, la verdadera esencia de este encuentro reside en el intercambio constante de conocimientos. La actividad no se rige por una estructura jerárquica tradicional de profesor y alumno, sino que se basa en un modelo de aprendizaje colaborativo donde cada participante es, al mismo tiempo, estudiante y maestro.
Esta dinámica comenzó a gestarse el año pasado, surgiendo como un taller autogestionado por las propias personas mayores que ya participaban en el voluntariado. El concepto de autogestión es el pilar fundamental de la actividad; la propuesta se construye orgánicamente a partir de los saberes y habilidades que ya existen dentro del grupo. De este modo, el programa de trabajo no es estático, sino que evoluciona según las capacidades de quienes asisten. Cada integrante tiene la oportunidad de enseñar a los demás las técnicas que domina, lo que permite que los trabajos y las manualidades cambien y se diversifiquen de acuerdo con el aporte específico de cada participante.
La organización del taller también refleja este espíritu de autonomía y corresponsabilidad, especialmente en lo que respecta a los insumos necesarios para las obras. La gestión de los materiales recae principalmente en las personas que asisten a las sesiones, quienes son las encargadas de llevar los elementos requeridos para sus proyectos. No obstante, el Voluntariado Vive Feliz mantiene un rol de apoyo activo, colaborando en la obtención de ciertos elementos cuando es estrictamente necesario. Esta estructura asegura que el funcionamiento del taller dependa, en gran medida, de la coordinación, el compromiso y la participación activa de quienes concurren cada martes.
El camino del taller ha estado marcado por el liderazgo y la dedicación de Georgina Cárdenas, quien fue la encargada de encabezar y guiar este espacio en sus inicios. Lamentablemente, Georgina falleció en enero del presente año, dejando un vacío en el grupo pero también un legado de creatividad y unión. En un acto de reconocimiento y respeto hacia su memoria, los participantes decidieron rebautizar la actividad como Taller de Manualidades Georgina. A través de este nombre, se busca mantener viva la esencia de la labor que ella lideró y asegurar que su influencia siga presente en cada una de las piezas creadas por el grupo.
A pesar de la pérdida, el taller ha continuado expandiéndose y sumando nuevas perspectivas. Hace aproximadamente dos meses, el proyecto incorporó una nueva colaboración a través de Ternura Austral. Este emprendimiento se ha integrado al grupo de manera voluntaria, aportando nuevas herramientas y conocimientos técnicos. La llegada de Ternura Austral ha permitido que los asistentes exploren nuevas manualidades y desarrollen trabajos más diversos, enriqueciendo el repertorio técnico de los participantes y dinamizando aún más las tardes de los martes.
En definitiva, el Taller de Manualidades Georgina representa un modelo de organización comunitaria donde la edad no es una barrera, sino un acervo de experiencias que se comparten. A través de la autogestión, el apoyo mutuo y la memoria afectiva, este espacio en el Voluntariado Vive Feliz sigue demostrando que el aprendizaje continuo y la solidaridad son motores fundamentales para el bienestar de las personas mayores.






