El Salvador enfrenta una persistente ola de Infecciones Respiratorias Agudas (IRAS), con un total de 56,056 casos reportados en las primeras dos semanas de febrero, según datos recientes del Ministerio de Salud (Minsal). Si bien se ha observado una leve disminución en las consultas durante la segunda semana del mes, la situación general sigue siendo preocupante, con niveles de atención médica que se mantienen altos en todo el país.
El informe epidemiológico del Minsal detalla que, durante las semanas epidemiológicas cinco y seis de 2026, se registraron 28,287 casos en la primera semana y 28,259 en la segunda, evidenciando una ligera reducción, pero insuficiente para aliviar la presión sobre el sistema de salud. Esta cifra, aunque representa un pequeño respiro, subraya la circulación viral activa que persiste en todo el territorio nacional.
Las IRAS abarcan un amplio espectro de enfermedades infecciosas que afectan el sistema respiratorio, desde la nariz y la garganta hasta los bronquios y los pulmones. La mayoría de estas infecciones son causadas por virus, aunque las bacterias también pueden desempeñar un papel en algunos casos. Se caracterizan por su inicio repentino y una duración generalmente inferior a 15 días.
Sin embargo, el panorama actual no es un fenómeno aislado. Para comprender la magnitud del brote, es crucial analizar la evolución de los casos desde el inicio del año. En las dos primeras semanas de enero de 2026, El Salvador notificó un total de 73,391 casos de IRAS, una cifra alarmante que anticipaba un período estacional particularmente desafiante. Esta alta incidencia inicial sugiere que la circulación viral ya era significativa al comienzo del año, y que las condiciones climáticas y ambientales han contribuido a su persistencia y propagación.
Las autoridades sanitarias atribuyen este repunte a una combinación de factores, incluyendo la transición climática y la presencia de diversos agentes patógenos que encuentran condiciones favorables para su propagación en las bajas temperaturas nocturnas y los vientos estacionales. La fluctuación de las temperaturas, con días cálidos seguidos de noches frías, debilita el sistema inmunológico de la población, haciéndola más susceptible a las infecciones respiratorias.
El pronóstico meteorológico añade una capa adicional de preocupación. Se prevé el ingreso de un nuevo sistema de vientos nortes al territorio salvadoreño, lo que provocará un descenso significativo de las temperaturas, especialmente durante la noche y la madrugada. Estas ráfagas de viento no solo resecan las vías respiratorias, facilitando la entrada de virus, sino que también levantan partículas de polvo y alérgenos que pueden exacerbar cuadros de asma y rinitis, complicando aún más el escenario de las IRAS.
La combinación de estos factores climáticos y ambientales crea un entorno propicio para la propagación de las IRAS, lo que exige una respuesta integral y coordinada por parte de las autoridades sanitarias y la población en general.
Ante esta situación, el Minsal ha intensificado sus esfuerzos para controlar la propagación de las IRAS y proteger a las poblaciones más vulnerables, como los niños menores de cinco años y los adultos mayores. Se han reforzado las campañas de vacunación contra la influenza y el neumococo, y se ha aumentado la capacidad de atención médica en los hospitales y unidades de salud de todo el país.
Además, las autoridades sanitarias y los expertos en salud pública han emitido una serie de recomendaciones preventivas para ayudar a la población a protegerse del contagio. Estas recomendaciones incluyen:
* **Lavado frecuente de manos:** Lavarse las manos con agua y jabón de forma regular, especialmente después de toser o estornudar, y antes de comer.
* **Uso de mascarillas:** Utilizar mascarillas en lugares públicos cerrados y en situaciones de aglomeración, especialmente si se presentan síntomas respiratorios.
* **Ventilación de espacios cerrados:** Mantener los espacios cerrados bien ventilados, abriendo ventanas y puertas para permitir la circulación del aire fresco.
* **Evitar el contacto cercano con personas enfermas:** Mantener una distancia segura de las personas que presenten síntomas respiratorios, como tos, estornudos o fiebre.
* **Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar:** Utilizar un pañuelo desechable o el ángulo interno del codo para cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar.
* **Fortalecer el sistema inmunológico:** Mantener una dieta saludable, rica en frutas y verduras, y realizar actividad física de forma regular para fortalecer el sistema inmunológico.
* **Consultar a un médico:** Buscar atención médica inmediata si se presentan síntomas respiratorios, como fiebre, tos, dificultad para respirar o dolor de garganta.
El Minsal ha enfatizado la importancia de la colaboración ciudadana para controlar la propagación de las IRAS. Se insta a la población a seguir las recomendaciones preventivas y a buscar atención médica oportuna si se presentan síntomas respiratorios. La prevención y la detección temprana son fundamentales para evitar complicaciones y reducir la carga sobre el sistema de salud.
La situación actual exige una respuesta proactiva y coordinada por parte de todos los sectores de la sociedad. Las autoridades sanitarias, los profesionales de la salud, las escuelas, las empresas y la población en general deben trabajar juntos para proteger la salud de la comunidad y superar esta ola viral. El Salvador se enfrenta a un desafío importante, pero con la colaboración y el compromiso de todos, es posible mitigar los efectos de las IRAS y proteger a las poblaciones más vulnerables.






