El Aeropuerto Internacional Rosario “Islas Malvinas” amaneció este jueves con una escena de incertidumbre y frustración para cientos de pasajeros, debido a la cancelación total de los vuelos de Copa Airlines, Gol y Aerolíneas Argentinas. La medida, directamente vinculada al paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en protesta por el tratamiento del proyecto de ley de reforma laboral en la Cámara de Diputados, ha generado un impacto significativo en la conectividad aérea de la ciudad y del país. A diferencia de otras aerolíneas, Flybondi confirmó sus cuatro vuelos programados, ofreciendo un respiro limitado en un panorama general de interrupciones.
La cancelación de los servicios aéreos afecta a un total de catorce vuelos, siete arribos y siete partidas, dejando varados a numerosos viajeros con planes de negocios, vacaciones o compromisos personales. La situación se agrava ante la magnitud de las cancelaciones a nivel nacional, especialmente en el caso de Aerolíneas Argentinas, que estima un impacto económico de 3 millones de dólares y más de 31.000 pasajeros afectados en toda su red de operaciones.
Los vuelos cancelados en el aeropuerto rosarino incluyen conexiones cruciales con Panamá (Copa Airlines, vuelo 882), Río de Janeiro y San Pablo (Gol, vuelos 7722 y 7726 respectivamente), Aeroparque y Mar del Plata (Aerolíneas Argentinas, vuelos 1718, 1615, 1708 y 1215) y Florianópolis (Aerolíneas Argentinas, vuelo 1215). En el sentido de las salidas, se suspendieron los vuelos a Panamá (Copa Airlines, vuelo 836), Río de Janeiro y San Pablo (Gol, vuelos 7723 y 7727) y a los destinos mencionados anteriormente dentro de Argentina (Aerolíneas Argentinas, vuelos 1214, 1614, 1709 y 1719).
La compañía de bandera, Aerolíneas Argentinas, detalló que de las 255 cancelaciones a nivel nacional, 219 corresponden a vuelos de cabotaje, afectando a aproximadamente 25.000 pasajeros; 32 son vuelos regionales, con cerca de 5.000 pasajeros impactados; y 4 son vuelos internacionales, que involucran a alrededor de 1.000 pasajeros. La empresa ya anunció que aplicará los descuentos salariales correspondientes al personal que adhiera a la medida de fuerza y no se presente a trabajar.
En un intento por mitigar el impacto de la cancelación masiva, Aerolíneas Argentinas ha implementado estrategias de reprogramación, adelantamiento y demoras fuera de la franja horaria afectada por el paro. Sin embargo, la capacidad de respuesta es limitada y la incertidumbre persiste para muchos pasajeros. La compañía se comprometió a brindar un servicio seguro y confiable, a pesar de las circunstancias adversas, y lamentó los inconvenientes ocasionados.
Para aquellos que tengan vuelos programados para este jueves, Aerolíneas Argentinas recomienda encarecidamente verificar las notificaciones enviadas al correo electrónico informado en su reserva. Los pasajeros que hayan adquirido sus pasajes a través de una agencia de turismo deben consultar a través de la misma vía. Además, la empresa ha habilitado sus canales de autogestión en la aplicación móvil (iOS y Android) y en su sitio web (aerolineas.com) para facilitar la consulta y modificación de los vuelos.
La situación no es exclusiva de Aerolíneas Argentinas. El Grupo Latam informó que el paro de los gremios que nuclean a los trabajadores de Intercargo, encargados de los servicios de rampa en todos los aeropuertos del país, ha provocado alteraciones en sus operaciones en Argentina, aunque no todas las operaciones han sido canceladas, sino que podrían verse modificados los horarios y las fechas de los vuelos. JetSmart, por su parte, optó por la cancelación total de sus vuelos domésticos e internacionales programados para este jueves.
El paro nacional convocado por la CGT se enmarca en un contexto de creciente tensión social y política, motivado por el debate en la Cámara de Diputados del proyecto de ley de reforma laboral. Organizaciones sociales han anunciado la realización de actos de protesta en distintos puntos del país en adhesión a las demandas de los trabajadores.
La cancelación de vuelos en el Aeropuerto Internacional Rosario “Islas Malvinas” es un reflejo directo de esta situación y pone de manifiesto la vulnerabilidad del sistema de transporte aéreo ante las medidas de fuerza. La incertidumbre y la frustración de los pasajeros varados son palpables, y la normalización de las operaciones aéreas dependerá de la resolución del conflicto laboral y político en curso. La situación exige una rápida solución para evitar mayores inconvenientes y garantizar la conectividad aérea de la ciudad y del país. Los viajeros afectados se encuentran a la espera de información precisa y soluciones efectivas por parte de las aerolíneas y las autoridades competentes.






