La Policía Nacional presentó hoy el balance oficial del operativo de tránsito correspondiente a las festividades de Carnaval 2026, revelando una compleja mezcla de resultados positivos y preocupantes. Si bien se observó una disminución en el número total de accidentes y lesionados en comparación con el año anterior, un alarmante incremento en la cantidad de conductores detenidos por conducir bajo los efectos del alcohol ha encendido las alarmas de las autoridades y ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar las campañas de concientización y control.
El operativo policial, que se extendió durante todo el periodo carnavalesco, monitoreó el desplazamiento de 149,000 vehículos hacia el interior del país. Al momento del reporte, aproximadamente 110,000 de estos vehículos habían completado el retorno a la ciudad de Panamá, dejando aún en camino a 33,000 conductores que se encuentran realizando el viaje de vuelta. La Dirección Nacional de Operaciones de Tránsito, encabezada por el mayor Celestino Reyna, desplegó un amplio dispositivo de seguridad a lo largo de la carretera Panamericana, con turnos de fiscalización tanto diurnos como nocturnos, especialmente en puntos críticos como Capira, para garantizar la seguridad de los usuarios de la vía.
El mayor Reyna destacó que, a pesar del intenso flujo vehicular, se logró reducir el número total de accidentes de tránsito a 423, lo que representa una disminución de 12 siniestros en comparación con los 435 registrados durante el Carnaval de 2025. De igual manera, el número de personas lesionadas en accidentes de tránsito disminuyó en 17 casos, pasando de 162 en 2025 a 145 en 2026. Estos datos sugieren que las medidas preventivas implementadas por la Policía Nacional, como el aumento de la presencia policial en las carreteras y la intensificación de los controles de velocidad y seguridad, han tenido un impacto positivo en la reducción de la siniestralidad vial.
Sin embargo, la sombra de la tragedia se cernió sobre las festividades con la confirmación de una pérdida de vida humana. La víctima fatal fue atropellada en la carretera Boyd-Roosevelt, cerca del centro comercial Los Andes. Este lamentable incidente subraya la importancia de la prudencia y el respeto a las normas de tránsito, incluso en momentos de celebración y alegría.
El aspecto más preocupante del balance oficial es, sin duda, el incremento significativo en el número de conductores detenidos por conducir bajo los efectos del alcohol. En 2025, se sorprendieron a 296 personas en estado de embriaguez comprobada, mientras que en 2026 esta cifra ascendió a 466 detenidos. Esto representa un aumento de más de 170 conductores sacados de circulación por poner en riesgo la vida de terceros. El mayor Reyna advirtió que esta cifra podría aumentar ligeramente, ya que aún había personas saliendo de los "topones" en el área del interior al momento del reporte.
Este alarmante incremento en la conducción bajo los efectos del alcohol plantea serias interrogantes sobre la efectividad de las campañas de concientización y la necesidad de endurecer las sanciones para este tipo de infracciones. La Policía Nacional ha intensificado los controles de alcoholemia en las carreteras y ha advertido que no tolerará ninguna forma de irresponsabilidad al volante.
Además del alcohol, el cansancio se identificó como un factor recurrente en los siniestros, producto de jornadas largas de hasta 5 días de desplazamiento y actividades nocturnas continuas. El mayor Reyna enfatizó la necesidad de descanso como medida preventiva para el retorno final, recomendando que los conductores se estacionen en un lugar seguro cada 2 horas para evitar la fatiga.
"La ciudadanía, en general, siguió las recomendaciones, pero el saldo doloroso para la familia de la única víctima resalta la importancia crítica de la prevención en las vías", declaró el mayor Reyna. "Debemos recordar que conducir bajo los efectos del alcohol o con fatiga no solo es una infracción a la ley, sino una actitud irresponsable que pone en peligro la vida de todos", añadió.
Las autoridades han anunciado que analizarán en detalle los resultados del operativo de tránsito del Carnaval 2026 para identificar las áreas de mejora y fortalecer las estrategias de prevención y control. Se espera que en los próximos meses se implementen nuevas medidas para reducir la siniestralidad vial y garantizar la seguridad de los usuarios de la vía. Entre las posibles medidas se contempla el aumento de la presencia policial en las carreteras, la intensificación de los controles de alcoholemia y velocidad, y la realización de campañas de concientización más efectivas.
El Carnaval es una época de alegría y celebración, pero también es un momento en el que se deben extremar las precauciones en las carreteras. La seguridad vial es responsabilidad de todos, y cada conductor debe ser consciente de que sus acciones pueden tener consecuencias fatales. La Policía Nacional reitera su compromiso de velar por la seguridad de los ciudadanos y de hacer cumplir la ley, pero también hace un llamado a la responsabilidad individual y al respeto a las normas de tránsito.






