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El miércoles 18 de febrero amaneció con graves problemas de movilidad en la región de Cundinamarca, Colombia, debido a la combinación de un incendio de una tractomula en la vía Cajicá-Chía y una fuga de gas en la autopista Norte de Bogotá. Ambos incidentes generaron congestión vehicular, desvíos y alertaron a las autoridades sobre la necesidad de extremar precauciones.
El primer incidente, un incendio de una tractomula, se produjo alrededor de las 6:00 a.m. en la vía Cajicá-Chía, específicamente en el sentido hacia Bogotá, al noroccidente del Centro Comercial Centro Chía y frente a Fontanar. El alcalde de Subachoque, Jorge Alberto Camacho Lizarazo, fue uno de los primeros en reportar la situación a través de su cuenta oficial en la red social X (antes Twitter), describiendo un “monumental trancon” como consecuencia del siniestro.
Según los primeros reportes, el fuego se originó en la parte trasera del camión, afectando los ejes del tráiler. Las imágenes compartidas en redes sociales evidenciaron la magnitud del atasco vehicular, que se intensificó rápidamente con el inicio de la hora punta. Las autoridades de tránsito recomendaron a los conductores evitar la zona y buscar rutas alternas para minimizar los retrasos. El alcalde Camacho Lizarazo reiteró este llamado, alertando sobre el nivel de congestión y la presencia de equipos de emergencia trabajando en el lugar.
La situación en la vía Cajicá-Chía se complicó aún más con las especulaciones sobre la causa del incendio. Inicialmente, Bomberos de Cundinamarca informaron a Infobae Colombia que, presuntamente, una moto había colisionado contra el camión, lo que habría desencadenado el fuego en ambos vehículos. Sin embargo, hasta el momento, no se ha confirmado esta versión y las autoridades continúan investigando las causas exactas del incidente. Se desconoce si hubo víctimas fatales como resultado del incendio.
Paralelamente, la autopista Norte de Bogotá se vio afectada por una fuga de gas detectada el martes 17 de febrero, cerca de las 7:50 p.m., en el sentido Chía-Bogotá, a la altura de la calle 209. La Concesionaria Ruta Bogotá Norte activó de inmediato los protocolos de seguridad, lo que llevó al cierre total del corredor vial para todo tipo de vehículos.
Según los primeros reportes, la fuga fue ocasionada por una tubería dañada. El personal técnico de Vanti, la empresa encargada de la gestión del gas en la región, trabajó durante aproximadamente cinco horas para controlar el incidente, logrando reabrir la autopista en ese trayecto pasadas las 00:25 del miércoles 18 de febrero.
A pesar de la contención inicial de la fuga, las autoridades mantuvieron la cautela y continuaron con las labores de revisión de la infraestructura y excavación en la zona. Esto se debió a que el área afectada también integra un proyecto de ampliación vial, lo que requería una evaluación exhaustiva para garantizar la seguridad.
El último reporte oficial de la Concesionaria Ruta Bogotá Norte confirmó que la reapertura de la autopista solo se autorizó después de verificar la ausencia de incidentes adicionales y la completa contención del peligro. Sin embargo, el punto crítico de la calle 209 permaneció clausurado en ambos sentidos, mientras los equipos técnicos continuaban con las excavaciones y el reemplazo de tuberías para evacuar agua, reforzar la red de gas y evitar posibles acumulaciones peligrosas.
Las autoridades de tránsito recalcaron la necesidad de que los conductores planifiquen rutas alternas y concedan tiempos de viaje mayores hasta que finalicen los trabajos y se retiren las restricciones. Las modificaciones del tráfico han impactado a los usuarios habituales de la calle 209 tanto para el ingreso como para la salida de la capital, lo que hace indispensable seguir las instrucciones oficiales y mantenerse informado sobre los avances de las obras.
Las autoridades recomiendan a los conductores mantener extrema precaución debido a la presencia de maquinaria y personal especializado, sobre todo en turnos de madrugada, cuando la visibilidad es limitada. La combinación de estos dos incidentes generó un panorama complejo para los usuarios de las vías de Cundinamarca, quienes se vieron obligados a modificar sus recorridos cotidianos y a enfrentar retrasos significativos en sus desplazamientos.
La situación pone de manifiesto la importancia de mantener la infraestructura vial en óptimas condiciones y de contar con protocolos de seguridad eficientes para responder a emergencias como incendios y fugas de gas. Las autoridades continúan trabajando para restablecer la normalidad en las vías afectadas y garantizar la seguridad de los usuarios. Se espera que en las próximas horas se puedan brindar nuevos informes sobre el avance de las investigaciones y las labores de reparación.






