Ciudad de México, 18 de febrero de 2026 – La Ciudad de México y el Estado de México se movilizaron esta mañana en el marco del Primer Simulacro de Sismo 2026, un ejercicio regional diseñado para fortalecer la preparación ante emergencias sísmicas. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la participación gubernamental, destacando la importancia de la coordinación y la respuesta ciudadana ante un fenómeno natural que representa una constante amenaza para el país.
El simulacro, activado a las 11:00 horas, replicó un sismo de magnitud 7.2 con epicentro en Pinotepa Nacional, Oaxaca. La alerta sísmica resonó a través de los 13,900 altavoces instalados en la vía pública, complementada con mensajes de alerta enviados directamente a los teléfonos celulares de la población. Este sistema dual de notificación busca maximizar el alcance y la efectividad de la advertencia temprana, permitiendo a los ciudadanos tomar las precauciones necesarias antes, durante y después de un evento sísmico real.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) enfatizó que el simulacro no implica un riesgo real, pero sí representa una oportunidad crucial para evaluar la infraestructura tecnológica y los protocolos de respuesta. Según la CNPC, los recientes temblores registrados en el país durante 2026 – incluyendo un sismo de 4.1 en Salina Cruz, Oaxaca, y otro de 4.2 en Cd. Hidalgo, Chiapas – han servido como pruebas valiosas para el sistema de alerta temprana, confirmando su correcto funcionamiento y fortaleciendo la confianza de la población en su eficacia.
El ejercicio coordinado con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) se centra en medir la capacidad de reacción de las instituciones gubernamentales, la coordinación interinstitucional y la preparación de la ciudadanía. Se busca identificar áreas de mejora en los protocolos de evacuación, la atención a damnificados y la reconstrucción de infraestructura en caso de un sismo devastador. La realización periódica de simulacros, como el de hoy, es considerada por las autoridades como un pilar fundamental para robustecer la capacidad de respuesta de millones de habitantes en la zona metropolitana y en todo el país.
México se encuentra en una de las zonas sísmicas más activas del mundo, debido a la interacción constante de cinco placas tectónicas: Caribe, Norteamérica, Pacífico, Rivera y Cocos. Esta compleja configuración geológica hace que el país sea vulnerable a terremotos de diversas magnitudes, lo que exige una preparación constante y una cultura de prevención. Los sismos registrados en San Marcos, Guerrero (2 y 16 de enero) y Puerto Escondido, Oaxaca (8 de febrero) de este año, sirven como recordatorio de la amenaza latente y la necesidad de estar preparados.
Durante el simulacro, se observó una respuesta diversa por parte de la población. En algunas zonas, los ciudadanos evacuaron de manera ordenada y eficiente, siguiendo los protocolos establecidos. En otras, se registraron retrasos y confusión, lo que pone de manifiesto la necesidad de reforzar la educación y la capacitación en materia de prevención sísmica. Las autoridades instaron a la población a participar activamente en los simulacros, a familiarizarse con las rutas de evacuación y a preparar un plan familiar de emergencia.
La presidenta Sheinbaum Pardo destacó la importancia de la colaboración entre los diferentes niveles de gobierno, las organizaciones de la sociedad civil y la comunidad científica para fortalecer la resiliencia del país ante los desastres naturales. Anunció que se llevarán a cabo dos simulacros adicionales a lo largo del año, con el objetivo de perfeccionar los protocolos y garantizar una respuesta efectiva en caso de un evento sísmico real.
El sistema de alerta temprana, que ha sido objeto de inversiones significativas en los últimos años, ha demostrado ser una herramienta valiosa para reducir el riesgo sísmico. Sin embargo, las autoridades reconocen que aún existen desafíos importantes, como la necesidad de ampliar la cobertura del sistema, mejorar la precisión de las predicciones y garantizar la accesibilidad de la información para todos los sectores de la población.
El simulacro de este día también sirvió para evaluar la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia, como los bomberos, los paramédicos y la policía. Se realizaron pruebas de coordinación y comunicación entre los diferentes cuerpos de emergencia, con el objetivo de optimizar los tiempos de respuesta y garantizar una atención eficiente a las víctimas.
En un país como México, donde los sismos son una realidad constante, la prevención y la preparación son las mejores herramientas para mitigar los riesgos y proteger la vida de las personas. El Primer Simulacro de Sismo 2026 es un paso importante en la construcción de una sociedad más resiliente y preparada para enfrentar los desafíos que plantea la naturaleza. Las autoridades reiteraron su compromiso de seguir invirtiendo en la mejora de la infraestructura, la capacitación de los ciudadanos y el fortalecimiento de la coordinación interinstitucional para garantizar la seguridad y el bienestar de la población.






