Ecuador termina el 2025 y empieza 2026 con estado de excepción focalizado. Este miércoles, 31 de diciembre, el presidente Daniel Noboa decretó esta medida en nueve provincias y tres cantones del país, por grave conmoción interna.
A través del Decreto Ejecutivo n. 277, el mandatario declaró el estado de excepción en las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, así como en los cantones La Maná, en Cotopaxi, y Las Naves y Echeandía, de la provincia de Bolívar.
El documento establece que esta medida estará vigente por 60 días. Asimismo, el presidente dispuso suspender en estas zonas los derechos a la inviolabilidad de domicilio e inviolabilidad de correspondencia.
El nuevo estado de excepción se basa en informes reservados del Centro Nacional de Inteligencia, de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas, que proporcionan información sobre la caracterización y categorización de las estructuras criminales y la situación actual de violencia en estas provincias.
Según el decreto, pese a la vigencia del estado de excepción anterior, "la situación de violencia y criminalidad organizada no solo persiste sino que se ha intensificado y extendido territorialmente, evidenciándose una dinámica delictiva interconectada entre corredores logísticos y zonas de influencia".
El presidente de la República encargó la ejecución de este decreto al Ministerio de Defensa Nacional, al Ministerio del Interior, Policía Nacional y Fuerzas Armadas, en coordinación con todas las entidades e instituciones competentes.
Esta medida se da en medio del aumento de la violencia en varias provincias de Ecuador, lo que ha ocasionado que el país cierre este 2025 bordeando los 9.000 homicidios intencionales, el año más violento en la historia, pues supera el número de asesinatos registrados en 2023 y 2024.











