La construcción del Tren Interoceánico, uno de los proyectos insignia de la Cuarta Transformación, se ha visto envuelta en una serie de escándalos y revelaciones que ponen en tela de juicio la transparencia y eficiencia de la obra. Tras los recientes incidentes, como el descarrilamiento en Oaxaca y el choque con un tráiler en Chiapas, han salido a la luz irregularidades millonarias que han indignado a los defensores del régimen.
El 28 de diciembre de 2025, a la altura de Nizanda, Oaxaca, se registró el descarrilamiento del Tren Interoceánico en el Istmo de Tehuantepec, dejando un saldo de víctimas. Días antes, el 20 de diciembre de 2025, hubo un fuerte choque entre el Tren Interoceánico y un tráiler en Chiapas cuando transportaba 148 personas, a la altura de la comunidad de Cardona, en el municipio de Pichucalco.
Luego de estos incidentes, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, se mostró indignada y criticó a los medios de comunicación por publicar fotografías de las víctimas sin su consentimiento. "Qué falta de pudor periodístico, falta de humanidad. Sin consultar a las víctimas, publicar sus fotografías es una bajeza", señaló.
Sin embargo, la molestia de los defensores del régimen no se ha limitado a los medios de comunicación. Personajes como Jenaro Villamil, titular del Sistema Público de Radiodifusión, también han externado su furia en las redes sociales, mientras que los seguidores afines al gobierno han recurrido a los llamados "memes" para expresar su indignación.
Pero la verdadera indignación debería dirigirse hacia las irregularidades millonarias que han sido detectadas en la construcción de la Línea Z del Tren Interoceánico, según un informe de la Auditoría Superior de la Federación. Estas revelaciones ponen en entredicho la transparencia y eficiencia de uno de los proyectos más emblemáticos de la Cuarta Transformación.
Aún más preocupante es el hecho de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador, líder moral del régimen, haya endosado la responsabilidad de la obra a la Secretaría de Marina, a pesar de que no les correspondía, y posteriormente haya colocado a su propio hijo, Gonzalo López Beltrán, como el encargado de supervisar la construcción, a pesar de su falta de experiencia en el área.
Mientras tanto, la oposición exige que la Fiscalía General de la República (FGR) investigue a fondo el papel de "Bobby" López y la calidad del balasto utilizado en la obra, ya que advierten que la responsabilidad penal recaerá sobre quienes firmaron los contratos.
Expertos internacionales ya habían advertido sobre los riesgos del Tren Interoceánico, como el uso de trenes usados retirados de Europa y problemas de señalización. Ahora, con estos incidentes y las irregularidades reveladas, se pone en duda la viabilidad y seguridad de este proyecto emblemático de la Cuarta Transformación.










