Julieta Prandi ha regresado a la actividad pública tras haber pasado varias semanas en Brasil, marcando su retorno al aire este lunes. A su llegada, la conductora se encontró con la cobertura periodística del programa Intrusos, de América TV, en un momento de particular sensibilidad personal. La modelo había optado por mantenerse alejada de la exposición mediática desde principios de octubre, fecha en la que se confirmó la ruptura de su relación con el músico Emanuel Ortega, un hecho que ocurrió a menos de un mes de su casamiento.
Tras semanas de versiones sobre supuestos affaires, rumores y conflictos familiares, Prandi decidió hablar con mayor profundidad sobre la etapa que está transitando, aunque mantuvo una postura firme sobre la protección de su intimidad. Al ser abordada por los cronistas, la conductora comenzó expresando su entusiasmo por retomar sus tareas laborales: “Estoy contenta de volver a mi trabajo, en la radio me encanta, me hace sentir feliz”, afirmó. Prandi se reintegró a "Sarasa", el ciclo que conduce en La 100, estación que describió como la radio número uno del país y donde cuenta con un equipo de trabajo cercano y un momento profesional exitoso.
Al profundizar en el terreno personal, la conductora fue sincera sobre el impacto emocional de la separación. Reconoció que se encuentra atravesando un proceso de duelo, comparando su situación con la de cualquier persona que finaliza una relación importante después de seis años de convivencia y vivencias compartidas. “Es el duelo, a todo el mundo le duele, así que estamos en eso”, explicó con naturalidad.
Respecto a las diversas teorías que circularon sobre los motivos del quiebre, Julieta fue contundente al desestimar las especulaciones. Aseguró que no tiene la obligación de brindar explicaciones públicas, ya que tanto ella como Emanuel conocen la realidad de lo sucedido. No obstante, aclaró un punto fundamental sobre la comunicación de la noticia: “Él no se entera de mi decisión por redes sociales. Él sabía lo que estaba pasando y las acciones que estaba teniendo”.
La conductora también se refirió a las intervenciones de personas cercanas al músico y familiares, definiendo que las parejas se componen de dos personas y que todo lo demás constituye "periferia". De manera específica, al ser consultada sobre las declaraciones de Juan Alberto Mateyko, Prandi fue tajante al señalar que sus palabras no merecen siquiera una opinión. Asimismo, manifestó su desprecio hacia quienes utilizaron la situación para burlarse, asegurando que toda persona que se mofa del dolor ajeno merece su “más profunda lástima”.
En cuanto a los aspectos legales de la separación, Prandi confirmó que aún no ha iniciado los trámites correspondientes. A pesar de ello, aclaró que no siente urgencia por acelerar el proceso, manifestando que se encuentra tranquila y que el tema avanzará en el momento indicado.
Sobre el apoyo recibido, la modelo destacó el acompañamiento de su círculo íntimo, mencionando especialmente a sus padres, a sus hijos y a su amigo Marian, a quien agradeció por haber soportado la situación junto a ella. Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de retomar el diálogo con Ortega o si había mantenido conversaciones con el padre del músico, Julieta cerró la puerta a los detalles, insistiendo en que esos asuntos pertenecen al ámbito privado y ocurren "de puertas para adentro".
Uno de los momentos más tensos de la entrevista se produjo cuando se le consultó sobre las declaraciones que Emanuel Ortega brindó desde la puerta de su casa. La respuesta de Prandi fue lapidaria: “Me importa un bledo”. Aunque reconoció que muchas cosas la sorprendieron durante las últimas semanas, prefirió no dar más detalles sobre el rol público asumido por el músico.
Finalmente, la conductora reflexionó sobre el papel salvador de su profesión. Afirmó que el trabajo siempre ha sido su refugio, incluso en situaciones más graves que la actual, y que el regreso a la radio le otorga la fuerza necesaria para seguir adelante. En el cierre del encuentro, marcó un límite claro a la prensa cuando una periodista intentó sugerir que se la veía más abierta al diálogo, respondiendo: “No me quieras sacar una respuesta que yo no di”. Concluyó reiterando que no encuentra autoridad moral en quienes opinan sobre su persona o sobre Emanuel, reafirmando que el proceso de separación es algo que debe transitar en privado.






