Sebastián Beccacece, quien se desempeñó recientemente como director técnico de la selección de Ecuador, ha decidido hacer pública la verdadera razón por la cual se terminó su estrecha relación profesional y personal con su compatriota Jorge Sampaoli. Durante más de una década, ambos mantuvieron un vínculo inquebrantable, trabajando codo a codo en diversos proyectos futbolísticos, donde Beccacece ejerció el rol de asistente técnico del estratega argentino.
La trayectoria conjunta de Beccacece y Sampaoli comenzó a hacerse visible en el fútbol ecuatoriano durante la temporada 2010. En aquel entonces, ambos arribaron al país para asumir el mando técnico del club Emelec, marcando el inicio de una etapa de colaboración que se extendería por trece años. A lo largo de este tiempo, el dúo transitó por diversos equipos y alcanzó niveles de máxima exigencia, llegando a dirigir selecciones nacionales, específicamente la de Chile y la de Argentina, conocida como la Albiceleste.
A pesar de los éxitos y el tiempo compartido, Beccacece confesó en una entrevista concedida al diario Olé de Argentina que el vínculo se rompió hace ya varios años. El exentrenador de la selección ecuatoriana fue categórico al afirmar que "las cosas no terminaron bien" entre él y su antiguo colega, poniendo fin a una relación que trascendía lo laboral para convertirse en una compañía constante en la vida cotidiana.
Al reflexionar sobre este periodo, Beccacece describió los trece años que compartió con Sampaoli como una "etapa hermosa", reconociendo que el fútbol fue el puente que los unió y que juntos vivieron experiencias muy positivas. No obstante, el distanciamiento se volvió inevitable. El punto de inflexión comenzó a gestarse durante el periodo en que Sampaoli se encontraba en el Sevilla y recibió la llamada para dirigir a la selección argentina.
Según el relato de Beccacece, Sampaoli lo invitó a formar parte del cuerpo técnico para este desafío en la Albiceleste. El asistente reveló que, en aquel momento, no sentía el deseo personal de integrarse al proyecto; sin embargo, decidió aceptar la propuesta basándose estrictamente en la lealtad hacia su compañero. Beccacece explicó que Sampaoli insistió repetidamente en su incorporación, y él, viendo en esa invitación la oportunidad de apoyar a su colega en lo que consideraba el sueño de su vida, decidió acompañarlo, con la idea de que, una vez cumplido ese objetivo, seguiría su propio camino.
Lamentablemente, los resultados y la dinámica de trabajo no fueron los esperados, y Beccacece admitió que el cierre de ese ciclo no fue armonioso. "Creo que lo mejor era terminar ahí ese vínculo", señaló el técnico, añadiendo que desde entonces no ha vuelto a mantener comunicación con Sampaoli. A pesar del silencio actual y la ruptura, Beccacece enfatizó que el hecho de no hablarse no borra ni quita el valor de todo lo vivido y compartido durante aquellos años de trabajo intenso.
La tensión definitiva, según Beccacece, surgió cuando él manifestó su deseo de independizarse profesionalmente y comenzar su carrera como director técnico principal. El deseo de crecimiento personal de Beccacece no fue bien recibido por Sampaoli. El exfutbolista recordó que, al momento de comunicarle que empezaría a trabajar solo, sintió el malestar de su colega. Específicamente, señaló que Sampaoli se enojó cuando Beccacece se alejó de la Universidad de Chile (la U) para emprender su propio rumbo en el banquillo.
De esta manera, una relación que nació en el fútbol ecuatoriano y alcanzó la cima del fútbol sudamericano y mundial, terminó fragmentada por la falta de acuerdo en las aspiraciones profesionales y una ruptura en la comunicación que persiste hasta la fecha. Beccacece cierra este capítulo reconociendo la importancia de Sampaoli en su formación, pero reafirmando la necesidad de haber tomado sus propias decisiones para evolucionar en su carrera como entrenador.






